Corría el
mes de abril del año 1989, en las entonces frescas noches del otoño cañadense,
el pueblo iba a ser testigo de un hecho aberrante que hasta el día de hoy se
recuerda en la memoria colectiva local. Ese jueves 27, el matrimonio compuesto
por el Dr. Carlos Manuel Frías y la Sra.
Concepción Coca
Escoda se estaban preparando para ir a cenar a la casa de Roberto Bernasconi,
periodista del Diario Estrella de la
Mañana entre otras cosas. Pero entre las 20 y las 21 horas de
esa jornada, en su vivienda de Brown al 900, sucedió lo peor.