El
mismo día que se conoció la renuncia de Armando Amirati y Antonio Ferián
como párroco y vicario de nuestra ciudad los laicos cañadenses decidieron tomar el
Templo. Días después Amirati acompañados de otros sacerdotes renunciantes
viajan a Rosario para entrevistarse con Monseñor Bolatti. La entrevista se
trunca ante la negativa del Arzobispo de recibirlos. Al día siguiente, el 3 de
julio de 1969, la Asamblea Popular
decide seguir con la ocupación del Templo, pedir la remoción de Bolatti y pedir
la reincorporación de los curas renunciantes a través del envío de telegramas
al Papa Pablo VI. La pueblada estaba en marcha.
