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EL 19 DE JULIO DE 1924 SE FUNDA LA PIZZURNO



En aquella joven ciudad gobernada por el uruguayo Casañas, un 19 de julio se funda la Biblioteca Popular Pablo A. Pizzurno, con la presencia del destacado educador. Esto se debió a una fuerte iniciativa del Prof. Rafael Figueroa y contó con la cesión de quinientos diez volúmenes del Club Social.

Nació en el seno de la Escuela Normal Juan Francisco Seguí, formadora de maestros y maestras. A partir del 2 de agosto de 1926, es reconocida como Biblioteca Popular ocupando la categoría Primera CONABIP (Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares), estando entre las 7 bibliotecas de esa categoría en la provincia de Santa Fe.

 Desde el año 2002, se encuentra emplazada al lado de dicha institución por calle Yrigoyen. Entre sus numerosas actividades es la pionera en las Ferias de Libros regionales.  

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1924.

El presidente Alvear y a su derecha el ministro Justo, futuro presidente en la Década Infame 1932-1938

Francisco Trujillo y sus años en el Servicio Militar en Campo de Mayo, cuando Alvear era presidente y Agustín Justo el Ministro de Guerra y jefe del ejército. En el texto relata que "En aquel partido jugó de árbitro el actual presidente del país, entonces teniente primero"; aunque no lo nombra suponemos que debe hablar de Pedro Eugenio Aramburu, presidente de facto y dictador de turno en el momento de publicación del libro en 1956.

ADOLFO, QUIÉN CON SU PINCEL LE PUSO COLOR A LA VIDA... Primera Parte

Adolfo Wytrykusz y su familia
Debe ser unas de las pocas personas con vida que conoció ese Cañada con olor a tierra mojada, a hojas quemadas y con ruido de carretas. Debe ser el único cañadense que se puede dar el lujo de decir que conoció a Gardel, Evita, Perón, Alvear, Elpidio González y al Pibe Cabeza. Trabajó en la empresa que pavimentó Cañada, fue empleado del Correo durante cincuenta años siendo jefe del mismo y fue uno de los profesores fundadores de la Escuela Técnica Santiago D´Onofrio. Hoy, quiero escribir estas letras a una persona que admiro mucho, que lo quiero como al abuelo que no tuve (será porque siempre recuerda a mi querido Tomasito) y porque en sus ojos puedo ver todo el amor que puso en ser el Hombre que es.