
La madrugada del 31 de enero de 1978 encontró a Jorge Cafrune, el folclorista argentino al que todos apodaban como "El Turco", cabalgando hacia la ciudad de Yapeyú para homenajear al libertador de América, el General José de San Martín. Cafrune iba a caballo llevando entre sus pocas pertenencias tierra de Boulogne Sur Mer, lugar de Francia en el que falleció San Martín. Su idea era llevar esa tierra francesa hasta tierras natales del libertador, a modo de homenaje, en señal de respeto y sincera ofrenda. En una cabalgata casi religiosa y apenas empezada su larga travesía gauchesca, la madrugada llegó mientras Cafrune cruzaba una ruta a la altura de la localidad de Benavidez, provincia de Buenos Aires. Una camioneta conducida por un joven de entre 19 y 20 años, luego identificado por vecinos del lugar, pasó raudamente, a toda velocidad, llevando consigo todo lo que encontraba a su paso, también a Jorge Cafrune y su caballo. El cantor quedó tendido varias horas sobre el asfalto, con sus costillas perforando inexorablemente sus pulmones, ante la mirada atónita e inconducente de los curiosos y testigos que nada hacían para que no se calle el cantor y no se apague su vida.