Inevitablemente la previa estuvo atravesada por un ambiente politizado. El recuerdo de la guerra de Malvinas muy presente, latente. Tan solo habían pasado cuatro años del conflicto armado, por eso es que en los medios de comunicación –y en el público- se habló de ‘venganza’. Pero lo cierto es que no era política, en México se iba a jugar ante Inglaterra un partido de fútbol, ese deporte que se dice que ellos inventaron pero nosotros acá, en nuestra tierra, le dimos impregnamos nuestra esencia. Lo que tiempo después se llamó “la nuestra” o el “estilo criolla”, lleno de gambetas, potrero y habilidad con el balón.
