Parapolicías en la Rosario "socialista"

El Movimiento Giros denuncia el hostigamiento diario de parapolicías en Nuevo Alberdi. El monopolio de la tierra con la empresa CIMAR a la cabeza decidió ir al choque organizando junto con la “vecinal” Bouchard y una empresa de seguridad privada, la presencia parapolicial en el territorio. El vídeo de denuncia y el texto completo.

http://www.youtube.com/watch?v=CR3A7hlu9gc&feature=player_embedded 



En ciudadfragmentada.com.ar I Habíamos advertido hacia fin de año, en dos cartas sucesivas dirigidas a la intendenta (1 / 2), que su ordenanza privatista desataría la furia privada en territorio. Y así fue. Y hoy, por su culpa, debemos soportar nosotros el hostigamiento diario de parapolicías en Nuevo Alberdi. Sí, como se escucha, parapolicías en Rosario. No en Santiago del Estero o en alguna alejada provincia del norte. En la Rosario  “socialista” hay presencia parapolicial.
El monopolio de la tierra con la empresa CIMAR a la cabeza decidió, con el biso de legalidad que le dio la ordenanza, ir al choque organizando junto con la “vecinal” Bouchard y una empresa de seguridad privada, la presencia parapolicial en el territorio con un doble objetivo: amedrentar al Movimiento Giros (y junto con ello a los vecinos) y por otro lado “brindarle seguridad” a los impúdicos avances de obras privadas.
La situación es ya inmanejable. Los encontronazos (imposibles de evitar) con los parapolicías tienen un final predecible si el Ejecutivo Municipal no toma una decisión drástica para terminar con esto. El final anunciado estará en la tapa de todos los diarios, los funcionarios políticos responderán a la prensa que es un desenlace lamentable de una problemática estructural, se mostrarán conmocionados o directamente no hablarán. La sociedad, por unos días, estará impactada y tal vez con bronca. Todos se sorprenderán de que esto suceda en Rosario, además de en provincias del norte. Y después…
No es tremendismo lo que inspira estas palabras. Estamos intentando comunicar algo simple, pero muchas veces difícil de entender o graficarse. Cuando decimos que no queremos que suceda lo descrito arriba, es porque tenemos la certeza de que puede pasar. En la Escuela estudian 50 compañeros y dan clases otros 25, en el tambo trabajan 10 y vivien 5 en las viviendas container, del centro de formación Digital se ocupan 5 militantes, de la radio otros 5. Sólo nombramos estos proyectos porque tienen una particularidad: se desarrollan de lunes a viernes, salvo el tambo, que es de lunes a lunes. Se entiende? No vamos 2 días a la semana a hacer el tambo, la escuela no es un curso especial, es una Escuela. Cómo hacer para no cruzarse, entonces, con parapolicías que vigilan el territorio? Qué se hace contra una amenaza de muerte además de una denuncia policial? Qué se hace cuando la denuncia policial ya hecha desata nuevamente la furia del que amenazó y vuelve a amenazar de muerte, además de ampliar la denuncia? Qué hace un movimiento que tiene los teléfonos intervenidos, además de ser criterioso a la hora de hablar por teléfono?
 Y no nos quejamos aquí de una empresa que reacciona al verse afectado en sus intereses. Es parte de la lucha, y lo sabíamos desde un principio. Ahora bien, que un estado legitime y deje hacer a una red de parapolcías organizada por una empresa privada y una vecinal (premiada por la municipalidad!) es más de lo que se puede permitir. O no? Es indignante y puede terminar muy mal. Esto lo venimos diciendo hace mucho y, hoy, nos trae a la plaza. Esta vez no sólo mostraremos esa cara que nos llena de orgullo de nuestro querido territorio de Nuevo Alberdi. La de la producción, la educación autónoma. Esta vez además tenemos que mostrar la peor cara: la de la violencia, la impunidad. Y todo digitado por un monopolio. Y todo amparado por un municipio.  
Repetimos siempre y hasta el hartazgo, que muchas luchas o problemáticas terminan de “resolverse” o abordarse cuando aparecen los muertos. Desde la abolición del servicio militar obligatorio con la muerte del soldado Carrasco, pasando por los cientos de pibes incinerados en Cromañon, hasta la última “tragedia” de los trenes de Once, todos ellos necesitaron la muerte de inocentes para que legisladores, jefes de gobiernos, justicia, medios de comunicación, etc. hagan algo. Y esto sólo por citar ejemplos que no están vinculados con una lucha puntual o con la tierra en particular. La barbarie del parque Indoamericano en capital federal que sirvió para hablar tres semanas del problema de la vivienda, el asesinato de Mariano Ferreira para ver a los tercerizados, o los muertos de Formosa para mirar a los Qom.
Siempre muerte para tres minutos de atención. Y que todo siga como estaba entonces.
 No estamos dispuestos a eso.
Por todo esto, desde el domingo por la noche estaremos en la Plaza 25 de mayo, acampando el tiempo que haga falta hasta que seamos recibidos por la intendenta y sean escuchadas las voces de los verdaderos vecinos de Nuevo Alberdi. Los vecinos que producen la tierra tienen proyectos y el municipio debería apoyarlos, pues son, ni más ni menos, que nuestra respuesta no violenta a tanta violencia. Los que se dicen “vecinos”, que forman la farza de la vecinal Bouchard, que especulan con la tierra, los que contratan parapolicías y siembran la violencia en territorio, por una vez, deberían ser desoídos. (Ver adelanto infome vecinal bouchard, mapa de donde vivien los miembros de la vecinal)
En la plaza nos quedaremos el tiempo que sea necesario. Con una carpa estructural autoconstruída en el taller de herrería del movimiento de 13 mts, taller que se trasladará también a la plaza junto con la paila para producir el dulce de leche “tan violentamente dulce”, con las máquinas del taller textil “Hecho de dignidad”, con las clases de la Escuela Autónoma del Territorio Insurgente y con todo lo construído publicamente y amenazado por los intereses privados.
Allí nos quedaremos, un año si es necesario. No podemos ya volver al territorio en esta situación. No podemos permitir que la seguridad de un territorio siga dejándose a la suerte de la voracidad de un monopolio.

Camino a la plaza, sembrando rebeldías y esperanzas.
Movimiento Giros.
Agencia Paco Urondo
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