Mi homenaje al Canchi


El domingo fue un día muy triste en la política santafesina, ha dejado de existir Juan Héctor “Canchi” Sylvestre Begnis.


El “Canchi” era algo más que el hijo de Carlos Sylvestre Begnis, aquel radical que fuera dos veces gobernador de la provincia y que en la última de ellas entre 1973 haya apoyado a la fórmula Cámpora-Solano Lima y posteriormente a la tercera elección de Juan Domingo Perón.
Al igual que su padre llevaba la profesión de médico en la sangre, a diferencias de él, no fue cirujano, se dedicó a la difícil tarea de la oncología.
Otro camino que eligió como su padre fue el de la política, y a pesar de no haber sido elegido gobernador, tuvo una carrera similar a la de él.
Se inició en la Unión Cívica Radical donde ocupó distintos cargos partidarios, en 1987 fue candidato a vicegobernador en la fórmula junto a Luis “Changui” Cáceres por la UCR.
Siguiendo los ideales nacionales y populares fundacionales del radicalismo, no dudó en aceptar un cargo  en  2002 participando en el Ministerio de Salud de la Nación  como jefe de asesores de Gabinete, dos años más tarde fue  Ministro de Salud en el último gobierno de Jorge Obeid, y en 2005 fue elegido diputado nacional por el Frente para la Victoria, acompañando y apoyando las gestiones de Néstor y Cristina Kirchner.
Entre sus logros en ese cargo se recuerda que fue quien “logró el cumplimiento popular de la ley antitabaco, la disminución de la tasa de mortalidad infantil, sobre todo en los departamentos San Javier y Garay, que en el 2003 superaba el 26 por mil y cerró en el 2005 con 9,5 por mil”.
Fue muy duramente criticado por las lacras del sector oligarca que intentó destituir a la presidenta en el 2008, firme a sus convicciones apoyó a la 125 en el Congreso Nacional y las innumerables leyes que mejoraron la calidad de vida a millones de argentinos.
Su compañero de fórmula en 1987, lo recordó de la siguiente manera: “ Si bien con el correr del tiempo cada uno tomó distintos caminos en política, el afecto de uno con el otro y viceversa no se perdió nunca. Amigo de los amigos estuvieren parados donde estuvieren, siempre reflexivos, siempre optimistas, siempre con chispa y picardía para romper momentos difíciles o de tensión, en fin… siempre un amigo. Los años nos vuelven mucho más reflexivos y empezamos a valorar mucha más situaciones que en el fragor de la lucha política en épocas juveniles tal vez no lo hacíamos, el valor de la familia y el valor de la amistad alcanzan una dimensión con el correr del tiempo cada vez mas grande. Con la ternura del afecto y con la sonrisa que me generan mil recuerdos me sumo al sentimiento colectivo de una cantidad de amigos que “Canchi” Silvestre Begnis supo cosechar durante su vida.”
Su última actividad política fue haber sido precandidato a intendente de Rosario apoyando a Agustín Rossi, quién lo recordó  como “un verdadero amigo, militante y excelente compañero”. El Tigre Cavallero por su parte  “Se fue una bella persona, un excelente ser humano, un Medico sanitarista que dejo una huella para seguir tanto en la Provincia como en la Nacion, un político honesto que se caracterizo por mantener sus principios en las buenas y en las malas.”
Así es, se fue un tipo que nunca perdió el camino de sus ideales, que como no lo pudo llevar adelante en un radicalismo derechoso, amigo de los grupos económicos y defensor de los terratenientes, se fue y respetó aquello que decía Alem, “que se rompa pero no se doble”. El kirchnerismo lo recibió con los brazos abiertos, y dejó al igual que su padre, resultados positivos en su gestión.
Sylvestre Begnis fue un ejemplo que como  mantener firmes las banderas y los ideales sin importar ni el lugar, ni el partido donde se encuentre porque esos valores se llevan en la vida…