Condenan a prisión perpetua a tres marinos por la Masacre de Trelew


El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia aplicó la pena máxima a Luis Emilio Sosa, Emilio Del Real y Carlos Marandino, pero absolvió a otros dos imputados. Los cuestionamientos.   

A pesar de las advertencias del presidente del Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, familiares de las víctimas de la Masacre de Trelew y el público estallaron en gritos y aplausos al escuchar la condena a perpetua a los autores materiales de los fusilamientos, un acto de justicia por el que debieron esperar más de 40 años. 
En el fallo, los jueces declararon que la matanza de presos políticos del 22 de agosto de 1972 en la Base Almirante Zar fue un crimen de lesa humanidad, definición que arrancó nuevos aplausos y gritos cuando fue leída por el presidente del TOF, Enrique Jorge Guanziroli. 
La máxima pena fue impuesta para los capitanes retirados de la Armada Emilio Del Real y Luis Emilio Sosa, y para el ex cabo Carlos Marandino, quienes fueron encontrados culpables como coautores responsables del homicidio con alevosía de los 16 presos políticos que se encontraban detenidos en las celdas de la Base y de los tres casos de tentativa de homicidio, en relación a los sobrevivientes de la masacre. 
La noticia fue opacada segundos después por la decisión del tribunal de que ninguno de los condenados vaya a prisión hasta que la sentencia condenatoria sea confirmada por la alzada y quede firme. "Manteniendo el estado actual de sujeción de los condenados, quienes no se ausentarán del país, a cuyo efecto se librarán oficios a las autoridades de control fronterizo, hasta que la sentencia quede firme, que pasarán a cumplir en una causa federal", señalaron los magistrados. De esa manera, permanecerán en libertad como lo hicieron durante todo el proceso. 
Además de las condenas, el TOF decidió absolver a los otros dos imputados del juicio oral. Así fue para el caso del entonces jefe de la Base Almirante Zar, Rubén Norberto Paccagnini, para quien la fiscalía y las querellas habían reclamado prisión perpetua al considerar su rol como autor mediato de los mismos delitos, ya que poseía poder de mando sobre los tres marinos condenados.
También decidieron absolver a Jorge Enrique Bautista, quien investigó el caso como juez instructor militar. El capitán retirado estaba acusado por encubrimiento y pesaba sobre él un pedido de pena de dos años de prisión. 
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, estuvo presente en la lectura del fallo junto al diputado Horacio Pietragalla y organismos de Derechos Humanos. El funcionario valoró la trascendencia histórica del juicio y destacó: "Comenzamos a desandar la patria fusilada" con esa sentencia, en relación al libro de Francisco "Paco" Urondo en el que entrevistó a los sobrevivientes. 
La audiencia de ayer comenzó cerca de las 13 con la sala del Centro Cultural José Hernández de Rawson repleta cuando el presidente del TOF dio inicio a la lectura de la parte resolutiva de la sentencia. Afuera, cientos de personas siguieron el final del histórico juicio oral. 
Además de las condenas, los jueces tomaron medidas sobre los otros dos imputados en que no llegaron al juicio oral. Se trata del almirante retirado Horacio Mayorga, apartado por problemas de salud, para quien ordenaron análisis médicos mensuales "para determinar su estado de salud". Al mismo tiempo decidieron remitir una copia de la sentencia al juez de instrucción de Rawson para solicitar la extradición de Roberto Guillermo Bravo, a quien el gobierno de los Estados Unidos se negó a extraditar a pesar de las pruebas que pesan sobre su participación en los fusilamientos. 
Tanto la Fiscalía como las querellas del CELS y de la Secretaría de Derechos Humanos destacaron que el fallo declaró de lesa humanidad la masacre y condenó a sus autores materiales, pero anunciaron que recurrirán las absoluciones y la decisión de dejar en libertad a los culpables. 
"Vamos a apelar las absoluciones y a pedir la inmediata detención. Tendremos que leer los fundamentos de la sentencia pero la absolución de un jefe de la dependencia donde se fusila a personas (en relación a Paccagnini) bajo ninguna teoría puede ser entendible", señaló Germán Kexel, quien llevó la querella de la Secretaría de Derechos Humanos. Además, resaltó la responsabilidad del entonces jefe de la Base: "Paccagnini fue quien retransmitió la orden de (Alejandro) Lanusse de enviar a los detenidos a la Base Almirante Zar. Luego de los fusilamientos, a tres detenidos se los dejó morir allí, sin atención médica." 
También cuestionó las libertades de los tres marinos que fueron encontrados culpables: "Una condena histórica como esta queda en lo declamativo si los condenados se mueren en libertad. El Tribunal ha asumido ese riesgo y sobre sus espaldas cae esa responsabilidad", analizó.
El abogado aclaró que, pese a estas discusiones, "no se empañó el juicio porque lo que se logró es muy grande, a nivel provincia, local y nacional. Es una gran victoria política, simbólica y de lucha contra la impunidad al haber probado que se trató de delitos de lesa humanidad, cometidos en un contexto de ataque sistemático a la población civil", explicó . Y concluyó: "Fueron 40 años de una lucha por una causa que no entraba en los cánones tradicionales de las violaciones de Derechos Humanos en la Argentina. Era un hecho que estaba destinado a quedar impune pero no fue así para este gobierno ni para esta secretaría de Derechos Humanos, primero con Eduardo Luis Duhalde y ahora con Martín Fresneda."  

Señalizaron la base Almirante Zar

La base Aeronaval Almirante Zar, donde en la madrugada del 22 de agosto de 1972 fueron fusilados 19 presos políticos, fue señalada ayer como sitio de memoria en un acto organizado por la Red Federal de Sitios de la Memoria. Familiares de los detenidos y fusilados pudieron recorrer ayer el lugar donde se produjo lo que pasó a la historia como la Masacre de Trelew, catalogada por Rodolfo Mattarollo como "un ensayo general del terrorismo de Estado".