La verdadera historia de nuestra declaratoria de ciudad


La mayoría de las veces se ha comentado que la historia la escriben los que ganan, ahora se trata de escribir por el lado de los derrotados pero la realidad de los hechos es que en nuestra ciudad se escribió, salvo los “apuntes” de Bértola, según lo conveniente para la época o lo que es peor aún quedar bien con el que pagaba.
Esas contradicciones y falta de entrega, hace a quiénes nos interesa la historia local desdoblar los esfuerzos para poder sacar a la luz secretos, mitos o leyendas que quedaron ocultos en viejos cajones, con la intención que nadie descubriera algo nuevo.
A continuación pasaré a detallar una serie de hechos, dudas y definiciones acerca de nuestro origen.


Cañada de Gómez tiene 90 años?????
La respuesta es no. Cañada de Gómez tiene una historia mucho más longeva que viene desde los años en que los españoles dominaban estas tierras. Comencemos:
1750: El capitán Miguel Gómez compra estas tierras
1861: Se produce la Matanza de la Cañada de Gómez
1866: Se inaugura el 1° de mayo la Estación Cañada de Gómez
1873: Se reconoce a Cañada de Gómez como Colonia
1884: Se reconoce a Cañada de Gómez como Pueblo
1922: Se declara Ciudad a Cañada de Gómez

Ahora bien, cuál sería la fecha de fundación de Cañada, a mi modo de entender seguramente es el 1 de mayo de 1866 cuando se inaugura la Estación del ferrocarril ya que a partir de ese hito, y alrededor de la misma se fue erigiendo una población previamente diagramada por los ingleses, dueños de las tierras ubicadas 5 leguas hacia al norte y hacia al sur de las vías. Quiero aclarar una cosa, seguramente los culturosos adueñados del tema buscarán criticarme sobre esta definición como por ejemplo decir que existía la Cañada Vieja, pero ese grupo de ciudadano vivía hacia una legua al sur desde hoy se encuentra la presa del arroyo, pero fueron “convencidos” por los ingleses que abandonen ese lugar y venirse a la tierra soñada, nuestra Cañada de Gómez… Eso sí, algunos agarraron cargos públicos, otros unas buenas parcelas de tierras y algunos pocos algo de trabajo.

Cómo fue la etapa previa al 7 de octubre de 1922????
Fue muy dura, con fuertes críticas de los sectores más pudientes de Cañada de Gómez. Los partidarios por la negativa a ser ciudad llegaron a organizar marchas y banderazos en nuestra plaza acompañados por una banda de música que hacía un poco amena a la protesta.
Pero aclaremos porque la etapa previa fue muy dura, la Comuna de Cañada de Gómez estaba intervenida hacía un par de años a causa de la negativa de la nueva comisión elegida de asumir por un inconvenientes con los “grandes contribuyentes”, cómo verán los adinerados de Cañada siempre fueron complicados… El 6 de noviembre de 1919 irrempetinamente fallece el presidente comunal Juan Nícoli, asume en su lugar  Rosendo Casañas (que por esto es el único personaje que fue presidente comunal e intendente en nuestra historia). Y fue éste quién al tener el conflicto le solicita al gobierno provincial la intervención de la comuna, motivo por el cual se elige a Florencio Guinle a cargo de la misma asumiendo el 8 de junio de 1920. A partir de ese momento la decisión final estaba tomada, se debería declarar ciudad a Cañada de Gómez…

Pero cuales fueron los motivos del enojo por ser ciudad????
Fueron varios, el primero era la desconfianza sobre la cantidad de habitantes que teníamos. Oficialmente desde 1914, según el censo realizado teníamos algo más que 15.000 habitantes pero la realidad indicaba que de haberse hecho el censo como corresponde no se llegaba a los 8.000 que requería la ley para ser ciudad. Otros de los reclamos que hacían los opositores era que se iba a pagar más impuestos pero en verdad el principal reclamo era político. Los liguistas, posteriormente simpatizantes del Partido Demócrata Progresista, se oponían a la decisión del gobierno provincial, que era radical, por el mero hecho que a partir de ese momento el intendente pasaba a ser designado por el gobernador.
Desde 1917 el gobernador Lehmann empezó con la iniciativa de la declaratoria de ciudad y donde el 14 de enero de ese año declaró en La Capital de Rosario que “Cañada de Gómez, cabeza del departamento Iriondo, acaba de exteriorizar ante el gobierno de la provincia su legítima aspiración de ser declarada ciudad. Para la importancia económica y cultural que tiene en Santa Fe, por su población que excede el límite constitucional, tan activa como progresista e industriosa, por sus vinculaciones con los demás núcleos productores de la provincia y fuera de la provincia por su capacidad política y afanes de bienestar es acreedora Cañada de Gómez al reconocimiento oficial.”
Pero fue Enrique Mosca, el otro radical que continúo gobernando la provincia que tomó la histórica decisión.

Cómo fue ese 7 de octubre de 1922?????
El día 6 en las puertas del Edificio Comunal, se lee un comunicado anunciando que el día siguiente será feriado en Cañada, recibiendo la visita del gobernador Enrique Mosca para la declaratoria de ciudad para presidir el evento.
Cómo pudo el interventor Guinle pudo agrupar un minúsculo grupo de vecinos para organizar una Comisión de Festejos.
El 7 de octubre a las 17 llegó el tren con la comitiva oficial, las autoridades fueron caminando desde la Estación hacia la flamante sede municipal acompañado por un pequeño grupo de cañadenses que, con banda y todo, no era mayor al de cualquier entierro de un vecino querido. Llegados al edificio se tomó lectura del decreto correspondiente y alrededor de las 20 se realizó un banquete en los salones de la Sociedad Suiza donde concurrieron 110 personas, 45 de ellas funcionarios oficiales, empleados públicos y simpatizantes, el resto sólo vecinos de los cuales 35 eran liguistas que pretendían cosechar algo entre tanto revuelo. Después de ese banquete, los invitados se dirigieron al Club Social ubicado entonces en la esquina de Lavalle y Moreno, donde en un ambiente elegante y bastante exclusivo pudieron danzar y divertirse un poco ante tanta mala onda cañadense.

Un señor de Correa, fue el primer intendente
Y si, ante tanta histeria cañadense nuestro primer intendente no fue de la ciudad, ni siquiera tenía los dos años. El elegido del gobernador fue el Dr. Ricardo Andino, un descendiente de una de las familias más adinerada de la región. El mismo gobernó desde el 7 de octubre de 1922 hasta el año 1924 cuando fue reemplazado por Rosendo Casañas, el último presidente comunal. Se lo suele recordar que llegaba por la mañana temprano al despacho y a horas del mediodía volvía a su pueblo, se le confirmó los terrenos de la vieja plaza Argentina al Club América donde actualmente tienen su estadio de fútbol y la creación de las ordenanzas madres para el funcionamiento. Estuvo acompañado por una Comisión Administradora integrada por Héctor Beltrame, José Razetto, Eugenio Maranetto, Servando Martínez y Valentín Mascotti.