El nacimiento de la Sociedad Suiza de Cañada de Gómez


La Sociedad Suiza nace el 7 de noviembre de 1897 como “Sociedad Suiza de Cañada de Gómez” siendo su primer presidente Federico Urfer, un destacado empresario de nuestra ciudad.

El origen de esta agrupación está  expresado en el periódico La Nota , en su tapa del 15 de noviembre de 1947:
 
«La idea de constituir una sociedad latía ya en el espíritu de los vecinos suizos desde los días conmemorativos del 6º aniversario de la independencia de su tierra nativa; es decir allá por el año 1892. La primera sociedad que ellos formaron y a la que podemos llamar el primer ensayo de asociación suiza en nuestro medio, fue la institución coral “Germania Helvética”. Pero ésta no tuvo duración, ya que sus bases no fueron suficientemente sólidas, y además diferencias de poca importancia enfriaron nuevamente el ambiente; pero volvió a agitarse otra vez, y ésta con mayor calor, en los meses de septiembre, octubre y noviembre del ‘ 97, año en que, decididamente, los suizos fundaron su sociedad.
»En el hecho de la fundación de la Sociedad Suiza existe un acontecimiento casi trivial que fue, se puede decir, el nexo que unió a los suizos de entonces en lazos indisolubles. El relato es así:
»Resulta que en el mes de septiembre de 1897 se le extraviaron unos bueyes a los hermanos Steiner y al señor Juan Frey unos cuantos novillos, los que con el concurso de la policía y algunos conocidos fueron encontrados dos días después. La noche del mismo día en que los citados señores recuperaron sus haciendas, se hallaban reunidos en la Chopería Helvética un grupo de suizos, quiénes comentaban alegremente la pérdida y búsqueda de los animales, mientras se satisfacían recordando la buena cooperación vecinal. Y de ahí nació la idea de fundar una sociedad que sirviera de vínculo entre la colectividad suiza.
»Y así fue; con la cooperación de algunos suizos residentes en los pueblos convecinos, el día domingo 7 de noviembre de 1897 se efectuó la primera reunión con la participación de 47 miembros y con el lema “Uno para todos y todos para uno”, quedó fundada la Sociedad Suiza de Cañada de Gómez».
La primera comisión directiva estuvo constituída por Federico Urfer, presidente; Luis Mayer, secretario; Andrés Frey, tesorero; Nicolás Thuler, Ernesto Geisbuhler, Santiago Schaer, Eduardo Frey y G. Schindler, vocales. Tuvo activa participación en esos difíciles comienzos una comisión redactora de los estatutos, integrada por Federico Urfer, Luis Mayer, Andrés Frey, Nicolás Thuler y Alfred Reymond.

Su primera sede fue en el restaurante “A la Unión-Gambrinus ”,  local ubicado en Bv. Balcarce al 600, donde antiguamente se encontraba la Casa Petersen , que ocupaba una antigua casona construida por Augusto Schnack en la esquina del citado boulevard con Concordia –actual Sarmiento–, también esta colectividad junto a la alemana constituyeron en 1905 una sociedad escolar denominada “Detsches Schulvereins” y dicha entidad en 1910 se fusiona a la Sociedad Suiza.
 
Donde actualmente se encuentra la Sede Social , son terrenos vendidos por Federico Urfer y Andrés Frey a la Sociedad el 8 de abril de 1915. Comprendían cuatro lotes abarcando unos cincuenta y seis metros de frente por calle Rivadavia y cincuenta y un metro por Humberto Iº –actual Yrigoyen–. El edificio actual que se inauguró el 23 de julio de 1938 fue diseñado por los prestigiosos arquitectos rosarinos Arman y Todeschini, siendo Pedro Sorzini su constructor. Mientras que la carpintería metálica, armaduras de hierros e instalación de la cocina fue realizada por La Helvética , las aberturas y el resto de la carpintería por los hermanos Schindler, el agua y las cloacas por A. Crosetti e Hijos, los mosaicos por La Primitiva de Enrique Perrone y los mármoles por B. Pellegrino.
 
Su salón de fiestas es uno de los pocos que quedan con ese estilo en la zona, con una destacadísima acústica en su parte central, un modesto escenario y un par de vestuarios. Por la misma pasaron destacables orquestas de jazz, tango y música clásica; son muy recordados los bailes que se desarrollaron en ella durante sus más de setenta años de vida. También podemos destacar su ubicación, sita en una esquina muy accesible al centro de la ciudad, cerca del casco histórico y de edificios gubernamentales. Contando con un amplio hall de entrada, apto para el desarrollo de muestras, cenas, conferencias y pequeños actos culturales.