Macri se impuso en el balotaje y es el nuevo presidente de la Argentina

El candidato de Cambiemos ganó una histórica segunda vuelta electoral por una ventaja de menos de tres puntos sobre el postulante del FpV, Daniel Scioli. El líder del PRO reivindicó el inicio de un "cambio de época". El gobernador bonaerense llamó a "cuidar lo logrado" en los doce años de gestión kirchnerista.



Mauricio Macri logró la hazaña que, apenas meses atrás, parecía imposible. El líder de Cambiemos consiguió imponerse sobre Daniel Scioli en una histórica segunda vuelta electoral y será el presidente de los argentinos por los próximos cuatro años. Al frente de una fuerza de derecha joven –el PRO está inscripto como espacio nacional desde 2010-, Macri hizo realidad el proyecto de la alternancia y se convirtió en protagonista del cierre del ciclo de doce años de gestión kirchnerista sobre la base de una alianza con el radicalismo y la Coalición Cívica de Elisa Carrió. El triunfo del jefe de Gobierno porteño marca el diseño de un nuevo mapa político con el dominio de una fuerza no peronista en la Nación, la provincia de Buenos Aires -primer distrito electoral del país- y la Capital Federal. Al cierre de una jornada electoral con amplia participación ciudadana, el alcalde sumó el 51,42 por ciento de los votos, contra el 48,58 de Scioli.  La diferencia de casi tres puntos -712.412 votos, escrutado el 98,98 por ciento de las mesas- volvió a revelar un nuevo error de los sondeos previos al balotaje que ubicaban a Macri como el amplio favorito por una ventaja de entre siete y diez puntos sobre su adversario del FpV.    
    Los argentinos definieron el duelo político que coronó una campaña intensa y vibrante sin recurrir a la opción del voto en blanco que en el domingo electoral -una jornada que se desarrolló con absoluta normalidad- apenas sumó el 1,19. 
      Macri festejó el triunfo en el bunker de Costa Salguero y aseguró que el voto ciudadano marcó un “cambio de época”. Sin embargo, pidió no detenerse en “revanchas o ajustes de cuentas”. Y subrayó: “Les pido a aquellos que no nos votaron que se sumen. La Argentina necesita que todos desarrollemos nuestras capacidades”.  Con un discurso casi calcado del tono evangelizador que marcó su campaña electoral, el mandatario electo evitó las definiciones políticas de fondo.
      La presidenta Cristina Fernández felicitó telefónicamente al candidato ganador en un diálogo cordial. Mañana lo recibirá en el primer encuentro formal de la transición hacia el recambio de mando el 10 de diciembre próximo. Hoy, CFK se reunirá con Scioli y su compañero de fórmula, Carlos Zannini. 
    El gobernador bonaerense y candidato del FpV reconoció la derrota pasadas las 21:30. Realizó una reivindicación de las principales conquistas económicas y sociales de la última década y advirtió que su responsabilidad futura y la del espacio será “cuidar lo logrado”. El agradecimiento más enfático fue hacia la militancia que, en las últimas dos semanas, fortaleció la campaña con una participación intensa, artesanal, desde abajo, con movilizaciones callejeras inorgánicas, pero multitudinarias. “La militancia superó a nuestro espacio político”, subrayó. Ese respaldo volvió a repetirse ayer. Frente al hotel céntrico donde funcionó el comando justicialista anoche se reunieron miles de seguidores y militantes. 
     Macri logró sortear la prueba de las urnas con un apoyo contundente en la región centro de país. Las provincias de Córdoba (71,51 por ciento), Santa Fe (55,73 por ciento) y Mendoza (57,55 por ciento) convalidaron la tendencia iniciada en las elecciones Primarias del 9 de agosto y revalidada en la primera vuelta del 25 de octubre. El triunfo de Cambiemos también se sostuvo en la exitosa y previsible performance en la Ciudad de Buenos Aires (64,78 por ciento). Y en cosechas contundentes en Entre Ríos (53,83 por ciento), Jujuy (53,03 por ciento), La Pampa (50,91)  La Rioja (56,51) y San Luis (64,16  por ciento). 
    El FpV fortaleció su posición en la zona noroeste y noreste del país. Sumó apoyos firmes en Santiago del Estero (72,07 por ciento), Tucumán (58,59 por ciento), Salta (54,27 por ciento) y Misiones (58,04 por ciento). También hizo buenas elecciones en la Patagonia. En las provincias de Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego se impuso con un promedio de más del 55 por ciento de los votos.  
    El escenario de paridad en la provincia de Buenos Aires fue otra de las claves del triunfo del frente opositor que, desde hoy, deberá dar señales firmes sobre el proyecto de país que construirá detrás de la promesa volátil de cambio. En el primer distrito electoral del país (representa más del 37 por ciento del padrón), Scioli se impuso por el 51,10 por ciento, contra el 48,90 del frente Cambiemos.  
La performance en territorio bonaerense describió un crecimiento de catorce puntos con respecto a la elección del 25O, cuando Scioli cosechó en su pago político el 37,28 por ciento de los votos. Ese salto -un total de 1.347.977 votos- traduce la migración de una importante franja de las adhesiones del frente UNA de Sergio Massa. 
    Anoche, el líder del Frente Renovador reunió a su tropa para dar un mensaje hacia adelante. El ex intendente de Tigre puso a disposición de la nueva gestión a sus equipos técnicos, pero advirtió que no dudará en "levantar la voz" cuando advierta distorsiones a las bases de su propuesta. Lo escuchaba de cerca el ex ministro de Economía Roberto Lavagna quien en los días previos a la crucial elección de ayer cuestionó a los economistas voceros del PRO -Alfonso Prat Gay Carlos Melconián- y sus acalladas recetas de ajuste. "Un cambio para el ajuste es invotable",  subrayó en las horas previas a la segunda vuelta. 
    También lo escuchó de cerca el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, artífice de un triunfo clave del macrismo en el distrito mediterráneo. 
    El estrecho margen de ventaja que finalmente marcó el triunfo de Macri abrirá desde hoy un debate al interiro del PJ que, por primera vez desde 1999, enfrenta un escenario de retracción política. ¿Cuál será el papel de Cristina? ¿Y el de Scioli? ¿Conseguirán Massa y De la Sota aglutinar al PJ? ¿Habrá emergentes entre los gobernadores del PJ con vocación de poder como Juan Manuel Urtubey? 
    La división del electorado en dos partes casi iguales deja abiertos todos esos interrogantes. 
    La militancia, los ciudadanos dispuestos a ganar la calle -una imagen de contraste con los festejos a puertas cerradas del macrismo en la Costanera- para resguardar avances y conquistas de la última década también configuran desde anoche otro actor clave del tiempo por venir. «

Jornada histórica con amplia participación 
Con una participación superior al 80% del padrón, la cantidad de electores en el balotaje fue cercana, aunque inferior, a la presencia de votantes para la primera vuelta electoral celebrada el pasado 25 de octubre. 
La tendencia a la suba en la participación popular en las elecciones tuvo su primer hito en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas el 14 de agosto, con un total de 24.021.816 personas fueron a votar. Allí se registró una participación inferior al promedio general de las elecciones históricas con un 74,92% de los inscriptos en el padrón que concurrió a los lugares de votación en el marco de intensas lluvias e inundaciones, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. Desde 1983 que la estadística no registraba una participación tan baja de electores. Esa tendencia se revirtió en la elección general donde hubo una participación de 26.048.446 personas, más de 2 millones más que en las PASO. Esto llevó a que los comicios del 25 de octubre llevaron el porcentaje de participación al 81,24% del padrón de 32.064.323 inscriptos para sufragar. Ayer, en una jornada electoral en la que todas las fuerzas calificaron de ejemplar, la participación fue del 80.90%, apenas por debajo de la general, aunque lejos del record en porcentaje que tuvo la votación del retorno de la democracia que marcó un 85,61% de participación popular, aunque con un padrón mucho más recortado. La fecha original del balotaje contenía un fin de semana largo que fue pospuesto por orden del gobierno para la semana siguiente.
FUENTE: TIEMPO ARGENTINO