ARCHIVOS DEL MUSEO HISTÓRICO MUNICIPAL... RELATOS DE VIDA

Avión boliviano que aterrizó en Cañada de Gómez


Continuamos con la segunda parte del trabajo realizado por el Dr. Di Paola en homenaje al Aero Club Cañadense. Aprovecho el espacio para comentarles que en estos días empezaremos con la primera etapa de la ampliación de nuestro museo como así también la restauración del vagón. Seguimos dando color y vida a la historia cañadense.

 

PABLO DI TOMASO

COORDINADOR DE MUSEOS Y PATRIMONIOS

MUNICIPALIDAD DE CAÑADA DE GÓMEZ

 

“ALAS CAÑADENSES” 

Su origen, protagonistas y logros.

Historia institucional del Aero Club “Cañada de Gómez”

 

Por Alberto Di Paola


SIN LUZ ELÉCTRICA NI TELÉFONO


Durante muchos años el Aero no tuvo luz eléctrica ni teléfono, situación que creó no pocas dificultades. Eran las lámparas a kerosene las que proporcionaban la escasa luz para las actividades, un gran adelanto para la época lo constituyó cuando llegó el farol llamado “sol de noche”, denominación algo presuntuosa, aunque en realidad no lo era, dado que la luz que proporcionaba era varias veces superior a las lámparas, y además muy blanca. Un gran paso se dio cuando se adquirió un grupo electrógeno, que era puesto en funcionamiento durante algunas horas, para el taller aeronáutico y algunas instalaciones. Debió transcurrir un largo período hasta que llegó la ansiada corriente eléctrica de línea, en momentos en que todavía no estaba la electrificación rural. Luego de tanto insistir los miembros de la comisión directiva, lograron que llegase el teléfono tan aguardado, 472 su número, era por medio un hilo que desde la central de Cañada, corría paralelo a la ruta 9,. Se trataba de un tendido de cable muy precario, que con mucha frecuencia se cortaba por el viento de las tormentas. Por supuesto era a manivela, había que pedir las comunicaciones tanto locales como nacionales a una operadora. Para las llamadas de larga distancia había que prepararse a soportar una demora de 3 o 4 horas, con el agregado que se oía siempre con dificultades, con nivel de voz muy bajo, y era cómico escuchar y ver a alguien empeñado en una comunicación, hablar a los gritos.


AVIÓN BOLIVIANO REVOLUCIONARIO


Por aquellos años cada vez que un avión grande sobrevolaba la ciudad, chicos y grandes, llegaban al Aero Club para verlos una vez aterrizados. No obstante, esa costumbre, el mediodía del 15 de septiembre de 1949, el cielo de Cañada de Gómez, se vio sacudido por las evoluciones de un enorme bimotor, el que pocos minutos después aterrizaba en la pista. Traía un total de 40 pasajeros, la mayor parte había participado de un movimiento revolucionario en la República de Bolivia, quienes al ser derrocados escapaban hacia nuestro país, en busca de asilo político. El enorme avión era un Curtis Comando, su piloto Walter Lehn, la persona que los recibió fue Don Fidel Di Paola, encargado del mantenimiento e la pista. Debieron pasar muchos minutos hasta que la puerta del avión se abriera, luego se supo que estuvieron deliberando y acordando que iban a declarar. El primero en descender fue Walter Lehn, Don Fidel, recordaba que luego de los saludos, le escucho decir, ”venimos a pedir asilo político a este país amigo”. Rato después las autoridades del distrito Militar 35 y de la Jefatura de Policía, se hacia cargo de la situación, mientras gran cantidad de curiosos llegaban incesantemente.

Bajaron una pesada ametralladora de pie, arma que según dijeron les había ayudado a cubrir  su retirada, soportando los muchos impactos de bala que tenía el fuselaje. Todos traían pequeñas valijas o maletines llenos de pesos bolivianos, moneda muy desvalorizada en ese entonces, que sin embargo muchos cañadenses cajearon para ayudarlos. El avión permaneció durante un mes, era custodiado día y noche por soldados y policías, para evitar que la gente se acercara demasiado. Durante todo ese tiempo fue objeto de curiosidad de los vecinos de nuestra ciudad y de localidades vecinas. Fue un acontecimiento singular, y aún hoy se recuerda su tamaño descomunal, a tal punto, que debajo de cada una de sus alas se podía ubicar un Piper PA11 con toda comodidad.


ÁNGEL LOVAZZANO


Todos los presidentes hicieron su aporte, el de Ángel Lozano no podría haber sido menor, realizó el curso de piloto, llegó a tener avión propio, un Stinson Voyager cuatriplaza con el cual se trasladaba a distintos puntos del país. Durante su presidencia le imprimió un ritmo notable, tanto en la actividad de los vuelos, como grandes festivales de aviación u la construcción de edificio, que proporcionó comodidades a la sala de instrucción, oficina de control de vuelos, y otras de pendencias.


JUAN ARFINETTI PIONERO DE LA AVIACIÓN ARGENTINA


Cuando apenas tenía 23 años, en 1923, comenzó la trayectoria ligada a la aviación, donde hoy está el aeropuerto de Fisherton, luego fue instructor en el Círculo de Aviación de Rosario, más tarde el 10 de octubre de 1937 sería el presidente fundador del Aero Club Cañada de Gómez. Dentro de la aviación tuvo múltiples actividades siendo su mayor proeza el triunfo de la carrera “Myiriam Stefford”, que fuera organizada por su esposo, Raúl Biza en memoria de su esposa. La prueba consistió unir 14 provincias que tenía el país, en cuatro días como máximo, Arfinetti fue el ganador de la carrera luego de 27 fatigosas horas de vuelo, su hazaña le valió reconocimientos a nivel nacional e internacional.  A lo largo de su vida hizo méritos para recibir numerosas distinciones y homenajes, su nombre figura entre los más destacados de la aeronáutica nacional...


“EL CLAN” DE LOS BONDONI


Varios miembros de la familia Bondoni, estuvieron ligados a la historia del Aero Club: Fernando Bondoni, fue su presidente durante nueve períodos, su hermano Armando “Paquico”, fue piloto y miembro de comisión directiva, Rodolfo, hijo de Armando, piloto y presidente durante varias gestiones y Guillermo hijo de Rodolfo también piloto.


TOMÁS DUZEVICH


“Nació en 1921 en una chacra entre Amstrong y Villa Eloísa, tenia 18 años cuando se puso en contacto con Juan Arfinetti y Quinto Mirleni, quienes lo entusiasmaron por la aviación, volaba en el campo donde luego se estableció la cartonera. Cuando se tomó la decisión de buscar otro lugar, el elegido fue donde hoy está el Aero Club. Precisamente él junto a su padre con un tractor, comenzaron a emparejar el terreno que media 600 metros por 600 metros. En 1945 cuando Perón era Secretario de Trabajo y Previsión, se dictaron cursos acelerados de instructores y mecánicos para formar la Aviación Civil, porque había una ley que decía que todo el Aero Club tenía que tener personal capacitado. Con la ayuda económica de algunos socios viajó a Buenos Aires e hizo curso durante 9 meses de mecánico y de piloto en Morón. Luego trabajo como mecánico en Misiones, Corrientes, resistencia y en Cañada de Gómez durante varios años, atendiendo el mantenimiento y reparación y volando diversos modelos de aviones. (Síntesis de “Página Abierta”)


ALGUNOS LOGROS DEL AERO CLUB
CARRERA DE AVIONES DE REGULARIDAD

Con el avión Piper P.A 12, el Sr. Osmar Fernández, participó en dos carreras de regularidad, la primera se llevó a cabo el 12 de septiembre de 1953, tuvo como recorrido la Mesopotamia y el centro del país, la segunda el 13 de septiembre de 1955, se corrió por el centro y norte del país, en ambas ganó etapas de la competición.


VUELO TARTAGAL-USHUAIA


En el año 1945, Carlos D´Agostino piloto de Buenos Aires, representando al Aero Club de Cañada de Gómez con un avión El Boyero motor 75 HP de fabricación nacional, unió los dos puntos más distantes del país Tartagal-Ushuaia, empleando 47 horas, 10 minutos. Constituyéndose en el primer avión de esas características que voló en los cielos fueguinos.


VUELO A BRASIL


En junio de 1954, en oportunidad de celebrarse el IV Centenario de San pablo (Brasil), numerosos aero clubes enviaron sus representantes: la Argentina con 300 aviones aproximadamente. Por su parte el Aero Club Cañada de Gómez envió varios aviones, viaje que estuvo plagado de numerosos inconvenientes, dados principalmente por el factor climático. No obstante arribaron a destino y tuvieron ocasión de participar de una hermosa fiesta de fraternidad. La delegación argentina trajo un proemio por la delegación más numerosa y otro por ser la primera máquina en arribar  a San Pablo.