Los intendentes de Cañada.... Hoy Luis Dalledone

Luis Dalledone, foto del Museo Histórico Municipal
El golpe de Uriburu y su gobierno dejaron el camino allanado para que la oligarquía nacional vuelva a comandar el poder político del país. Mediante el fraude electoral, la famosa Concordancia integrada por radicales anti-yrigoyenistas, conservadores, socialista y demócrata (cualquier parecido con el FAUNEN es pura coincidencia), gobernaron en la titulada Década Infame. En la provincia de Santa Fe fue elegido gobernador, en 1932, Luciano Molinas, un oasis en aquellos años turbulentos. Este gran gobernador demócrata progresista durante su gobierno puso en vigencia  la Constitución  santafesina de 1921, la primera en Argentina en incorporar los derechos de los trabajadores y del constitucionalismo social, que había sido vetada durante el gobierno radical de Enrique Mosca.
 
Por aquí, fue designado Intendente Municipal Luis Dalledone, que según expresa Vicente Leoni en su “Cañada de Gómez, hoy” editado en 1963, “hubiera realizado una gran obra, si no se lo hubiera impedido el pleito que sostuvo con  la Compañía  Argentina  de Electricidad, que culminó con la toma de la usina ante la amenaza de desmantelamiento de la misma y corte de la corriente eléctrica a la ciudad”. Recordemos que durante su gobierno  la Justicia  ratificó la nulidad del escandaloso contrato firmado entre el municipio y la empresa en los años de la intendencia de Casañas. Su primer secretario fue Arturo Augsburger y a raíz de su renuncia en 1935 ese cargo lo ocupó Victor Ricca.  También es preciso recordar que Dalledone, a mitad de su mandato y a causa del cambio de la constitución santafesina debió presentarse a elecciones como candidato a intendente municipal, siendo el primero en ser elegido por el voto popular el 11 de mayo de 1934 al derrotar al radical Luis Bianchi en la recordada “elección de los Luises”. Durante un breve período fue reemplazado en forma interina por Natalio Albertengo, Eduardo Sonnet y Ramón Cabero quiénes oportunamente eran los presidentes del concejo municipal.
 
Entre sus ordenanzas más destacadas fue la de prohibir el juego de azar en la ciudad, ordenó una nueva división administrativa en el municipio,  la Avenida  6 de septiembre volvió a denominarse Avenida del Arroyo y a su vez abrió una nueva calle al norte de la mismo e intentó el ensanche de los callejones Ballesteros, Carcarañá, Tortugas y Chañares (hoy 7 de octubre). También durante su paso por el palacio municipal tuvo que soportar varios conflictos entre ellos  la Revolución  Radical  del 33 con la toma de  la Jefatura  de Policía siendo asesinado en el callejón Ballesteros el cabo Juan Oyola; y  la Asamblea  popular realizada en el Verdi para solicitar rebajas en las condiciones de pago que pretendía Obras Sanitarias de  la Nación.  Finalmente  en 1933 se independiza de nuestra ciudad la localidad de Villa Eloísa, naciendo así  la Comuna  de esa población.
 
Los hechos trascendentes ocurrido durante el periodo de Dalledone como jefe municipal fueron los ocurridos en 1932 cuando se remataba los terrenos del “Prado Español” con la irrisoria base de $1,40 el metro cuadrado, estando a cargo del remate el exintendente Justo Peralta;  la Oficina  de Correos se trasladaba al local de Lavalle 1050; se colocaba la piedra fundamental de la capilla San Ignacio de Loyola en el cementerio local. Obra dirigida por Pedro J. Mas, bajo la bendición de Monseñor Manuel Aizpuru; Vicente Rojas, destacado futbolista que actuara en  la Primera División  del recordado Club Unión Central, es probado por el Club Rosario Central en partido contra Independiente de Avellaneda, siendo el despegue de Rojas, quién llegó a ser estrella del fútbol porteño. El 22 de mayo del mismo año se inauguraban el edifico del Club Social, en Lavalle 745, y el de la sucursal del Banco Provincial da Santa Fe en Ocampo y España, cuyo gerente era don Pío Alberdi, asistiendo el gobernador doctor Luciano Molinas. Era presidente del Club Social Santiago Malori y nuestro intendente de entonces había sido dirigente del mismo.
 
El 4 de noviembre de 1935 el gobierno de Molinas es intervenido por el presidente Agustín P. Justo, por ende el mandato del primer intendente votado popularmente cae también, sin embargo quién ocupará el cargo de Comisionado Municipal será un hombre que quedará en historia de nuestra ciudad... Bautista Borgarello.