Los intendentes de Cañada.... David Miles, el primer intendente de una dictadura cívico-militar

David Miles, foto del Museo Histórico Municipal
Según expresa Felipe Pigna en su texto “6 de septiembre de 1930 - Crónica de un golpe anunciado” en Los Mitos de la Historia Argentina 3 que ese golpe venía siendo anunciado mucho antes de que Leopoldo Lugones exaltara “la hora de la espada”. En ese discurso el prestigioso poeta llamaría al Ejército —“esa última aristocracia”— a tomar las riendas, y la conspiración sentaría precedentes que lamentablemente iban a hacer escuela en la Argentina. Los golpistas del futuro aprendieron en el 30 que la cosa debía empezar con el desprestigio del gobierno y el sistema a través de una activa campaña de prensa... También había que prometerle al pueblo orden y seguridad, y al asumir era importante meter miedo. Prohibir la actividad política y sindical; intervenir las provincias y las universidades; decretar la pena de muerte; detener, torturar y asesinar a los opositores...”
 
Esto significó para la tradicional elite terrateniente exportadora la recuperación, no del poder real, que nunca había perdido, sino del control del aparato del Estado. Por eso no es extraño que en Cañada de Gómez el primer intendente cómplice de una dictadura haya sido un estanciero como David Miles, donde desde los aires uno podía vislumbrar que en el casco de su estancia, ubicado al norte de nuestra ciudad, los árboles formaban la bandera británica. También debemos recordar que junto a sus hermanos conformó un importante equipo de polo multicampeón, donde inclusive siendo intendente de facto se tomó licencia para participar de un mundial.
 
David Miles asume como intendente de Facto el 8 de octubre y designa a Alfredo Saybene como su secretario. Según expresan algunos escritores David Miles tuvo una excelente gestión, por supuesto que ninguno de ellos le recrimina haber participado de un gobierno autoritario que impuso por primera vez la tortura como medio para apretar opositores desde el Estado. Se recuerda que en esos años se inauguraba el “Aeródromo Cañada de Gómez, característica 5-B- 2, a cuyo acto asistió el Director de  Aviación Civil Sr. Juan Schaffer, para tal evento vinieron 3 aviones Breguet de la Base Militar de Paraná y 30 aviones civiles  de distintos puntos del país. Siendo Miles uno de los primeros egresados de este Aeródromo, quién junto a Atilio Francesio adquieren dos aeronaves  Gipsy Moth, con los cuales pudo hacerse parte  en parte el proceso de entrenamiento de los pilotos recibidos. Entre sus gestiones finalizadas encontramos la ocurrida el 18 de enero de 1931 cuando Obras Sanitarias de la Nación inauguraba sus servicios en la ciudad realizándose un acto en la usina de la repartición situada al norte de la ciudad. En febrero del mismo año se creaba la oficina de cobros judiciales de la Municipalidad , siendo agentes judiciales Ángel Peralta y el escribano Omar A. Lassaga, quienes prestaron fianzas de 5.000 pesos para cubrir el cargo. También Miles junto a Saybene mantuvieron importantes reuniones para que se concediera autonomía comunal a Villa Eloísa y otra de las preocupaciones del entonces mandatario local fue la instalación de una fábrica de alcohol de maíz. Finalmente para que ustedes vean el idilio por el golpe del treinta, que la entonces Avenida Costanera, hoy calles Julio Roca y Roque Sáenz Peña, se llamó por un tiempo Avenida 6 de Setiembre.
 
Durante el verano de 1932, la primer dictadura militar le entrega el mando a un gobierno manchado por el fraude electoral, comenzando así la Década Infame de la mano de Agustín P. Justo, un ex militar de origen radical que había sido ministro de Marcelo T. de Alvear. En ese año el gobernador Luciano Molinas designa como intendente de la ciudad a Luis Dalledonne. Mientras tanto, el primer dictador de la ciudad se iba con elogios del “pueblo” y con los medios a su favor...  
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