Narcos deluxe en Rosario: Autos de alta gama, mansiones y pases de jugadores

Detrás del boom del narcotráfico hay un estallido de inversiones. El culto al dios dinero hace que pocos empresarios se pregunten de dónde vienen los billetes. La situación que atraviesa la ciudad de Rosario no difiere en lo esencial de lo que pasa en todos los grandes centros urbanos del país, de norte a sur. La particularidad es que el poderío de las bandas de narcos que trabajan codo a codo con las fuerzas de seguridad se ha hecho inocultable: concesionarias de autos de lujo, financieras ilegales, pases de jugadores de primera división. Nada escapa a las bandas de traficantes que se enseñorean en la Chicago argentina sin que nadie les pueda poner un límite.

Las matanzas y ostentación de fuego ejercida por uno de los grupos narcos que asola territorio rosarino, “Los Monos”, hicieron que esta realidad sea imposible de disimular. La escalada llegó a tal nivel que el ministro de Seguridad Raúl Lamberto fue amenazado y el domicilio del gobernador Antonio Bonfatti, en la zona norte de la ciudad, fue baleado por sicarios.
El asesinato de Claudio “El Pájaro” Cantero, en mayo pasado, produjo una serie de represalias. Los narcos se estaban reacomodando. Era nada menos que uno de los hombres fuertes del narcotráfico en Rosario. Su banda, “Los Monos”, domina la venta de drogas en la zona sur, en los barrios Las Flores y La Granada. Manejaban la usura en la zona del Casino. Y se encargaban de homicidios por encargo. Sin embargo, sus negocios van más allá.
La gran pregunta es qué pasa con el dinero del narco. Gran parte ingresa al circuito de la soja o de la especulación inmobiliaria. Pero el fetiche de los narcos son los automóviles de lujo. El lado B del crecimiento de la industria automotriz. Y su poder llega a tal nivel que no sólo invierten en el yuyo verde, los departamentos con vista al río y lujosos coches de alta gama. También el pase de jugadores de fútbol es un terreno en donde los narcos han posados sus garras. Así lo revelan escuchas en donde aparece involucrado el representante del jugador Ángel Correa.
“Los Monos” trascendieron las fronteras rosarinas y su nombre resuena a nivel nacional. Sus integrantes están acusados de “asociación ilícita”, entre otros cargos. El entramado empezó a desmoronarse en septiembre de 2012, cuando Martín “el Fantasma” Paz fue asesinado por un sicario en la zona céntrica de Rosario, cuando iba con su familia en un BMW Z4 blanco. Lo había comprado unos días antes en Natalio Automotores. Este homicidio disparó más muertes, como la de Cantero.
La sospecha es que “Los Monos” lavaban el dinero proveniente del negocio de la venta de estupefacientes invirtiendo en automóviles de lujo. En la causa que se sigue contra los integrantes de esta banda hay 50 vehículos incautados en un impresionante operativo realizado por la Gendarmería. Además, se sospecha por qué tenían tantos cheques: se investiga si tenían una financiera ilegal. Ese dinero sería utilizado por las concesionarias. Al haber una diferencia económica por deudas no saldadas, los sicarios atacan las vitrinas de los negocios. Por ahora sin heridos. Una advertencia clara.
Los ataques comenzaron el año pasado, pero recién ahora empiezan a esclarecerse los motivos. Entre las empresas tiroteadas y sospechadas está Natalio Automotores. Sus vidrieras fueron las últimas en ser atacadas el 9 de octubre pasado, dos días antes de que se produjese la agresión contra el gobernador, desde una moto. Fue el segundo ataque en un mes que sufrieron estos vendedores de automóviles. Esta concesionaria fue fundada hace 50 años y tiene al frente a Samuel Rosenbaun. Su showroom queda en Brown 2343. Son especialistas en Mini Cooper, pero también venden BMW. Según definen en su sitio de Internet, “en todos estos años la empresa formó parte de la vanguardia del sector, invirtiendo en modernos y amplios showroom, como así también en la tecnología de los servicios post venta de sus marcas”.
En el caso de Stern, tienen en la calle Junín 250 las concesionarias de Mercedes-Benz y de Porsche, emplazadas en un terreno de 4.600 m2, frente al Alto Rosario Shopping, en Puerto Norte, “la zona de mayor desarrollo urbanístico e inmobiliario de toda la región”, según su sitio web. También tienen el primer centro de servicios Land Rover del interior del país en Eva Perón y Valparaíso, Rosario. Su tamaño impresiona: “Cuenta con 450 m2 de superficie, 200 m2 de showroom de vehículos y 250 m2 destinados a servicios de taller, lavadero y post venta”. Según promocionan, “siempre tendrá la seguridad de que está comprando el producto correcto en el momento oportuno”. Las presuntuosas vidrieras del local ubicado en Puerto Norte fueron atacadas el año pasado con fuego proveniente de una ametralladora FMK3. El atacante también viajaba en moto.
La otra agencia atacada fue Capozzuca, concesionaria de Porsche. Recibieron 13 balazos en su local, en Corrientes al 10. Fue 48 horas después del ataque a Stern y se presume que se utilizó la misma arma. El negocio no estaba habilitado, aunque se estaban haciendo los trámites, explicó el dueño, José Capozzuca. A este hombre ya le había tocado ser señalado por los medios en 2005, cuando su hijo Matías, manejando un BMW en estado de ebriedad y a toda velocidad, atropelló y mató a dos jóvenes, una de 19 años y otra de 16, mientras que otra adolescente, que ese día cumplía 16, quedó con daños cerebrales irreversibles. Matías fue condenado por doble homicidio culposo y lesiones gravísimas. Cumple en libertad su sentencia a tres años de prisión tras permanecer detenido un tercio de la pena impuesta. No son las únicas concesionarias sospechadas por presuntas vinculaciones con narcotraficantes deseosos de poseer vehículos de lujo.
Otro tentáculo narco se desplegaría en el mundo del fútbol. La investigación judicial derivó en sospechas de que el pase del jugador de San Lorenzo, Ángel Correa, pertenecería a “Los Monos”. Esto se desprende de escuchas que tienen como protagonistas al representante del jugador, Francisco Lapiana, y a Ramón “Monchi” Machuca, uno de los líderes de la gavilla narco que se encuentra prófugo. No sería el único caso: hay más de un centenar de jugadores que estarían en la misma situación. El juez de instrucción Nº 4 Juan Carlos Vienna, a cargo del expediente 913/12 que investiga a “Los Monos”, trabó el embargo contra San Lorenzo “sobre todo dinero que provenga del uso de los derechos federativos del futbolista. Bajo advertencia de que, en caso de ser desoída, generará acciones penales contra los responsables de la entidad” azulgrana.
Estos avances judiciales sobre la ruta del dinero narco no impiden al juez Vienna seguir avanzando sobre las responsabilidades de personal policial involucrado con el crimen organizado. Cuatros policías y un prefecto quedaron con prisión domiciliaria bajo caución, mientras otro efectivo sigue detenido: se trata de Juan Delmastro, que es apodado “Tiburón” y prestaba servicio en la sección Drogas Peligrosas. Quienes tuvieron que pagar fianzas, que van de los 10 mil a los 50 mil pesos, son Germán Herrera, ex jefe de la sección Sustracción de Automotores; el comisario principal Sergio Blanche; los cabos de la comisaría de Fighera Eduardo Enríquez, alias el “Comecoco”, y Diego Cárdenas. De la Prefectura está sospechado Roberto Otaduy, ayudante de segunda de esta fuerza que supuestamente estaría encargada de patrullar las costas y ríos. En total son 12 los efectivos sospechados: apenas la punta del iceberg de una policía, la santafesina, largamente cuestionada por sus presuntos vínculos íntimos con el crimen organizado. 

Narco-cumbia
La música bailantera no se queda afuera de los negocios vinculados al narcotráfico en la provincia de Santa Fe. Un operativo realizado en conjunto entre la Procuraduría de Narcocriminalidad nacional (Procunar) y la División de Operaciones Federales de la Policía Federal derivó en la aprehensión de Raúl Narciso “Beto” Basimiani, productor bailantero de 47 años, y su sobrino. De la investigación surge que el productor –detenido en 2001en una causa por asociación ilícita vinculada a la prostitución– usaba su programa de radio para comunicar de forma encubierta a otros integrantes de la banda los lugares donde ir a buscar las ganancias de la droga. El juez federal a cargo de la causa, Francisco Miño, lo imputó de haber participado, en carácter de organizador, en actividades de comercialización de drogas llevadas a cabo en tres inmuebles, dos de ellos quioscos, durante el año pasado. Además, se lo acusa de haber intervenido en la tenencia de drogas secuestradas en un allanamiento del 18 de septiembre, en el que hubo dos detenidos. En esa oportunidad se intervinieron los teléfonos de los aprehendidos para realizar escuchas telefónicas. En varias oportunidades, el protagonista de las conversaciones era Basimiani.
Al momento de su detención, la policía no halló drogas en la casa del productor. Sin embargo, encontraron en su poder una pistola 9 mm, un chaleco antibalas de la policía santafesina, una cupé BMW valuada en 600.000 pesos y un VW Fox, entre otros elementos de valor para la causa. Además, en la vivienda que ocupó el productor musical, situada en bulevar Los Jazmines y calle Las Encinas, al este de la ruta provincial Nº 1, a la altura del kilómetro 2, operó una de las cocinas de cocaína más importantes de Santa Fe y las provincias vecinas.
Fuente: Revista 23
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