Carnavales. Testimonio de Adelia Sánchez. El alma de “Los Chanchos Rengos”

María Rosario Sánchez Nobili, había nacido el 26 de agosto de 1918 y vivió durante muchos años en calle Brown casi Marconi y en el Museo Histórico Municipal se encuentra un testimonio de ella realizado por las alumnas del Colegio Nacional Florentino Ameghino Micaela Clavero, Sabrina Narcisi, Andrea Lovato, Natalia Wirch, Carla Maranges y Vanesa Valdez calculo que en la década del noventa.


Adelia en la niñez, a los tres años, fue mascota de la “Juventud Unida”, que era dirigida por Cándido Franghi.
Hizo carros en los carnavales, carros de vendimiadora, un camión de florista, carros de paisana, luego hizo la murga y aparte de la murga trabajaba en un comedor donde formó un conjunto folclórico a beneficio de los niños del comedor del Club Arroyito. Era celadora y por eso le correspondía hacerlo ella.
Adelia expresa que “enseñarle a los chicos llevaba su tiempo, aproximadamente un mes y un poco más para marcar los pasos, para prepararles la ropa. Su marido los ayudó en la construcción de sombreros, además vigilaba a los chicos en el corso. La ropa la hacia la señora María Siminari y las telas se compraban en Casa Filafilo donde siempre se les hacía algún que otro descuento. En los corsos ella trabajaba, aramaba kioscos, primero en la sede del Club América y después en la sede del Club Everton.
El lugar para el kiosco se lo brindaba la Municipalidad; ellos lo adornaban con flores y ahí vendían globos, papel picado y algunos caramelos, que los compraban de don Adolfo Strajelevich y cuando tenían tiempo viajaban a Rosario porque era más barato.
Los primeros carnavales partían desde la calle Sarmiento hasta San Martín, siempre por Lavalle.
El carnaval del ´79, El Gulliver, fue todo alrededor de la plaza San Martín; cuando abandonó los corsos comenzó a trabajar como florista los domingos y por las tardes salía a vender caramelos por las canchas.”
Otro recuerdo que tiene Adelia fue el del gran murgero Cachón:
“A Cachón le gustaba la murga y él hizo una murga que se llamaba “Bataclanas” que eran todos hombres vestidos de mujer.
Era una murga muy linda que tuvo la suerte de ganar el primer premio en el año aproximadamente 1937 o 1937. Después hizo otras murgas pero luego comenzó a decaer porque tenía una enfermedad muy mala que lo llevó a la muerte.”
Luego de la muerte de Cachón, Adelia, comenzó a realizar murgas por su propia voluntad. Habló a los chicos del barrio y familiares formando así los “Chanchos Rengos” en homenaje a Cachón, que a todas las murgas les ponía ese nombre después de aquella recordada Bataclana. Cuando se organizó la murga de Corchera iban a ensayar a casa de familias y después iban por las calles. Luego sus hijos salieron en las comparsas y ella, ya retirada un poco de esto les enseñó las cosas que ensayaban en la Maestranza donde estaba Dardo Córdoba que tocaba la guitarra y sus hermanas que una tocaba el acordeón. Esta fiesta se realizó en el Parque donde Adelia fue invitada de honor. En las comparsas todos los años había premios para el primero y segundo puesto. Era un premio para todos.
A los Chanchos Rengos les dieron como premio 500 pesos de antes, que tuvieron que ir a recibirlos al Club Olimpia. Este dinero se empleó para alimentar a los chicos que participaron en la murga porque tenían hambre y eran todos chicos pobres. Luego tuvieron otros premios, por ejemplo cuando salieron de floristas les dieron una medalla por el segundo lugar, que se le regalaron al camionero que los llevaba y que era Scodelari. Cuando salieron de vendimiadores recibieron otras medalls que se la dieron a Mellado que era quién puso una camioneta para llevarlas. Las carrozas estaban compuestas por diez o quince chicas.
En algunas murgas Adelia participó con su marido donde él ayudaba a dirigir.
Algo para destacar de Adelia es que ella tiene guardados muchos recuerdos de todo estos carnavales como por ejemplo la ropa que usaba, el estandarte que los identificaba, los distintivos, una medalla que le habían otorgado por una de las carrozas y muchas cosas más.