80 AÑOS DE UNA PASIÓN. PRIMERA PARTE


Hoy presento la primera de dos notas, donde brevemente recordaremos los inicios de este deporte que tanto ha enorgullecido a la ciudad. Este material y mucho más, será parte de la documental que se está realizando con la dirección de Lucas Gallegos, la investigación histórica de quién esto suscribe y la colaboración de Eduardo Politi, siendo un aporte más a la historia local que venimos haciendo desde nuestro municipio.


El pasado 30 de diciembre del año próximo pasado nuestra Asociación de Básquet cumplió sus primeros 80 años de vida. Su historia es tan rica que nuestro tiempo no alcanza para poder compartirla, lo que no será imposible. En aquella jornada de 1936, algunos muchachos amantes del baloncesto poco le importaban estar organizando la fiesta del fin de año, sino que se dedicaron a reunir esfuerzo y fundar una entidad dedicada al deporte que tanto amaban. Eran tiempos en donde ya funcionaba la Federación Santafesina a nivel provincial y la Asociación Rosarina, y nuestros clubes participaban como invitados en diferentes torneos organizados por otros estamentos.

Así fue que José Rey representando a  C. A. Newell’s Old Boys: Alfonso Maggiola al Club Tic-Tac; Luis Valentino al Sport Club Cañadense; Juan J. Antunez al Club Boy Scouts – hoy Almirante Brown –; Roberto Villa al Club Deportivo Olimpia; Eugenio Peralta al Club Everton Central Argentino y,  Guido Neuhaus y Primo F. Miranda en nombre del Consejo Provisorio, fundaron la Asociación Cañadense de Baskett Ball. Además de los clubes, en la reunión estuvieron José Guido, presidente de la Confederación Argentina de Basket-Ball, el Dr. Gerardo Scarabino, presidente de la Federación Santafesina de Basket-Ball y Roque L. Lescano, secretario de esta entidad. En aquella jornada, dejaron plasmados los siguientes puntos:

«1º - Dejar en la fecha constituida la entidad directiva de Basket-Ball local y zona que se le asignara la cual se denominará “ASOCIACION CAÑADENSE DE BASKET-BALL”, con afiliación directa a la Federación Santafesina de Basket-Ball.
»2º - Designar una Comisión Provisoria para iniciar los trabajos preliminares de organización y redactar los Estatutos de la Asociación, la cual queda constituida de la siguiente forma: presidente, Sr. Juan J. Antuñez; secretario, Primo F. Miranda; tesorero, Ítalo Beltrame; vocales, el resto de los representantes de los clubes fundadores. Esta Comisión Provisoria durará en sus funciones treinta días a contar desde la fecha.
»3º - Adoptar provisoriamente los Estatutos de la Asociación Rosarina de Basket-Ball, hasta tanto sean sancionados los que resuelva la Asamblea.»[1]

Pasaron las fiestas y en la segura calurosa noche del 17 de febrero de 1937, se conformó la primera comisión directiva que quedó conformada de la siguiente manera, Francisco Trujillo presidente, Francisco Martignon vicepresidente, Pedro Merli secretario, Juan Yaiar  prosecretario, Luis H. Valentino tesorero, Oscar Hernández  protesorero, siendo vocales los demás delegados de los clubes afiliados. A decir de lo ocurrido, Francisco Trujillo transcribió en su primer tomo Cañada, en su pasado y mis cosas, manifiesta que

«Y después de la venta que con éxito tuve para los días de carnaval, en donde vendí hasta el cansancio artículos aplicables a tal celebración, le dediqué preferente atención al deporte, y las salidas de equipos para basketball, fútbol y raquetas de tenis, como todo otro implemento concerniente a esta noble actividad, se multiplican en forma suspiciosa, contribuyendo así con este esfuerzo mío, al mantenimiento de muchos clubes que entonces precariamente existían.
»El crédito comercial reparó casi siempre sus débiles finanzas, por mi intermedio firmas de Rosario financiaron estas operaciones, y fue por ello posible efectuar certámenes que dieron nacimiento más tarde a la Asociación Cañadense de Basketball, cuyo primer actor en el novel consejo directivo como presidente, cupo el honor a mi persona, quedando nombrado en una asamblea que se realizó bajo los techos del Café Parón, situado en Rivadavia y Moreno. Sport, Tic-Tac, Scout, Newell´s Old Boys y Olimpia, firmaron la primera acta en medio del calor y el entusiasmo propio de tan magna y grata circunstancia. Desde ese día nuestra labor resulta por demás incesante, en mi negocio instalamos la sede general de la bisoña asociación de basket. Durante el día se registra una acción activa, demandada por consultas, y allí se estampan las primeras firmas de los jugadores que se enrolaron en los distintos clubes, y también se suscitan los primeros problemas que la severa reglamentación resuelve con toda imparcialidad; José Maggiola, Toto Hernández, Luis Valentino, Felipe Paul, Eduardo Castillo, José Debernardo y Juan Isiar, fueron los primeros patrones del basket en aquella hora inicial.»[2]

Este fue sólo el comienzo de todo, la semana que viene continuaremos con la segunda y última nota relacionada con la Asociación de Basquet Cañadense, donde en un breve repaso, recordaremos los logros obtenidos por esta prestigiosa entidad.



[1] Revista de la Asociación Cañadense, en su 50º aniversario, crónica realizada por Carlos Faúl, 1986.
[2] Francisco Trujillo, Cañada, en su pasado y mis cosas, Primer Tomo
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