| El Biberón, murga cañadense del año 1920 |
| El Biberón, murga cañadense del año 1920 |
El silencio puede tener varios significados en
la vida de las personas. Y también para las instituciones.
En un trabajo realizado por Ariel Busso,
titulado El Silencio en el Derecho expresa que
«En el derecho, el silencio, puede existir
frente a lo obvio, lo que se da por sentado; otras veces es sinónimo de
indiferencia frente a hechos que se consideran menos importantes o que están
incluidos de suyo en la causa o hecho principal; pueden significar error y por
qué no también dolo o intención deliberada. Puede ser también desafío ante una
forma de aplicación de la norma, etc. La expresión qui tacet consentire videtur puede decir mucho más que un discurso»[1]
La frase que se expresa en latín significa «El
que calla pudiendo y debiendo hablar parece consentir» (Bonifacio VIII: Liber
Sextus Decretalium 5, 12, 43).
Ahora tomando está misma quiero mostrarle
algunos ejemplos de sucesos cañadenses y el silencio de las actuales
autoridades y dirigentes políticos.
1-
Los
cañadenses no sabemos qué opina públicamente el Intendente Chale sobre lo que sucede
en el Gobierno Nacional. ¿Está a favor de la Ley Ómnibus?
2-
Los
cañadenses no entendemos porque el Intendente Chale no salió a pedirle a Trenes
Argentinos que no cierre la boletería de venta de pasajes en la ciudad. ¿Quiere
que desaparezca el servicio?
3-
Los
cañadenses que estemos en contra de las políticas económicas del gobierno de
Milei podremos manifestarnos en paz. ¿O el intendente avala la represión?
4-
Nadie,
salvo los concejales opositores que ya expresaron su preocupación en pedidos de
informes, va a expresarse sobre el patoterismo que ejercen algunos funcionarios
municipales, amenazando a los empleados, dejando sin trabajo a personas que no
tienen nada que ver con la militancia política, persiguiendo a opositores en
sus vidas privadas. ¿O acaso son la verdadera casta bañada de revanchismo?
5-
Hasta
cuándo vamos a darle identidad a personas que pasaron por el empleo público en
forma gratuita para ellos y muy honerosas para la población. Gratuita para
ellos porque fueron bastantes flojos a la hora de trabajar y honerosos porque
su sueldo lo cobraron siempre. ¿Con qué autoridad ellos pueden decir que
trabajador puede seguir trabajando y quién no? Si hasta tenemos un cronista que
fue despedido del municipio, con condena en su contra, porque en su gestión
algunos pesos faltaron en la balanza. ¿En serio estas personas pueden señalar
con el dedo al resto de sus compañeros y compañeras?
6-
Que
les pasa a algunas personas que hasta hace un par de años parecían Ernesto «Che»
Guevara contra la Intendenta Municipal (MC) Stella Clérici y ahora son Álvaro
Alsogaray con la actual gestión. ¿Nunca van a blanquear que trabajaron por
Chale y siguen trabajando para él? ¿Un representante de cualquier clero puede
mentir? ¿Qué ejemplo dan a sus feligreses? ¿En serio piensan en el prójimo?
Acá hay
muchos silencios, pero ninguno son inocentes.
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| Jorge González y León Najnudel en el Florencio Varni de Sport Club Cañadense |
Hoy vamos a recordar al querido Jorge González, aquel Gigante que caminaba las calles cañadenses en los años 80 cuando Sport Club brillaba en lo más alto del básquet nacional.
El 31 de enero de 1966, Jorge González, nacía en la localidad de El Colorado, provincia de Formosa.
Durante su niñez, González empezó a jugar en el club
Pabellón Argentino de su ciudad natal. Desde muy pequeño debió trabajar para
ayudar a su familia, inmersos en la extrema pobreza. A sus 16 años ya alcanzaba
los 2.15 mts. y allí fue descubierto por un dirigente del Club Hindú del Chaco,
quién lo reclutó en 1982 después del visto bueno del entrenador Carlos
Lutringer.
En 1984 fue fichado por Gimnasia y Esgrima La Plata donde
continuó con su formación. Finalmente, en 1986, el entonces entrenador de Sport
Club, el recordado León Najnudel, lo convocó a sumarse al Celeste de la Ruta 9.
Durante su primera temporada sufrió una lección que lo alejó gran parte del
año, pero en las siguientes tuvo un rendimiento promediando los 19.6 puntos y
9.7 rebotes por partido.
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| Héctor «Pichi» Campana quién vistiera la casaca de Sport Club, junto al entonces presidente Menem y el Gigante González. |
Ahora comparto una nota publicada por Revista El Gráfico,
cuando Jorge González fue llamado por Atlanta Hawks…
Había una vez
Y de esto hace muy poco tiempo, un muchacho de apenas 22 años que vivía en una tranquila y pequeña ciudad. Era aquella comarca, estimado lector, famosa por la fecundidad de su tierra, la amabilidad de sus habitantes y las bondades de su clima. Cobijaba apenas unas treinta mil almas. Estaba repleta de fábricas de muebles y abundaba la soja en sus alrededores. Dos cines, unas pocas confiterías y algunos restaurantes servían de atractivo los viernes y sábados por la noche; una pacífica plaza era el lugar predilecto de los jóvenes enamorados y las ancianas parejas en las tardecitas de los domingos. No sólo había tiempo para dormir la siesta, sino que además todos se conocían: de ahí que se conservaban las olvidadas costumbres de saludar a cada paseante, aunque se cruzaran varias veces en el mismo día, y de dejar los autos sin cerrojos.
Cañada de Gómez se llama esa ciudad y está ubicada en la
provincia de Santa Fe, apenas a unos setenta kilómetros de la multitudinaria y
ajetreada Rosario.
Allí, en Cañada de Gómez, vivía —y vive— este muchacho protagonista de nuestra historia, nacido el 31 de enero de 1966 en El Colorado, una población de la provincia de Formosa cuya cifra de habitantes, por aquellos años, era de 5.619. No es el motivo de este relato narrar una por una las circunstancias que llevaron a Jorge González —tal el nombre de nuestro héroe— a Cañada de Gómez. Baste decir que fue un hermoso juego, el basquetbol, el que lo proyectó desde su pueblo y la visión de un hombre, León Najnudel, el que le dio la confianza necesaria.
Nuestro cuento...
Intenta recrear algunas circunstancias que rodean a Jorge González y que deben ser contadas con el único lenguaje posible. El de la puntualidad detallista. No podría ser de otro modo, ya que Jorge es un muchacho que mide 2,29 metros y pesa unos 170 kilos. Su vida, pues, difiere de la del resto de los mortales.
No puede dormir en ninguna cama común, sus piernas sobrarían; por eso, cuando llegó a Cañada de Gómez, los más puntillosos carpinteros de la fábrica de Hugo Ferraro construyeron una a su medida, de 2,50 metros de largo convenientemente reforzada. Eso no fue todo. Su presencia en el pueblo despertó los más encontrados comentarios: nadie jamás había visto a alguien de semejante talla y peso.
Así, pronto descubrieron que era capaz de comerse un kilo de peras o manzanas o dos docenas de medialunas, beberse durante una comida el contenido de tres sifones y hasta despacharse cuatro bifes de chorizo en una cena. Tales problemas con la alimentación —hay quienes juran y perjuran que se lo ha visto pasar el rato comiendo entre 16 ó 18 alfajores, por ejemplo— no eran los únicos que se le presentaron a los sencillos vecinos de aquella población. ¿Qué hacer cuando quería ir al cine, por ejemplo? No cabía en una butaca y teniendo en cuenta que sentado mide 1,17 m, era un problema para quienes estuviesen detrás de él. Se solucionó todo montándole una plataforma especial e invitándolo gratis cada vez que quisiera ver una función...
Es que la bondad de aquellos habitantes procuró entender tal
suma de enigmáticos problemas. No era fácil para esas gentes asimilar que
Jorge, por ejemplo, tenía inconvenientes muy serios para ingresar en los
automóviles. Y aunque tras azarosos movimientos lograba introducirse en
algunos, su extremado peso los desbalanceaba. A tal punto que hay quienes
cuentan que rompió más de un elástico y que algún vehículo debió ser reparado.
Un hombre semejante motivó que se construyese especialmente para él una tabla
para hacer ejercicios abdominales con medio metro más largo que las corrientes,
que sólo eran de dos metros, y que, al calzar 56 y 1/2, obligaría a buscar
zapatillas a medida —exclusivamente realizadas para él y por él— en la no muy
lejana ciudad Capital del país, en una fábrica llamada Topper.
Una vez, por aquellas tierras...
Llegó un preguntón, armado de una coraza de paciencia, una armadura de expectativas y quien, cuaderno de apuntes y birome en ristre, recorrió calles y entrevistó a personajes para saber más de aquel muchacho.
No era para menos: desde otras tierras, muy al Norte, donde se encontraba el legendario castillo de la NBA, habían requerido su presencia para que jugara entre ellos.
"Es casi como cruzar los Andes a pie", le dijo el
Gigante al Preguntón sin saber que, efectivamente, otro gigante, el boxeador
Luis Angel Firpo, lo hizo siguiendo la ruta de los arrieros. "Lo más
difícil será cuando esté allá, en el campus, hay que ser realista. La historia
recién empieza"..., continuó el Gigante, quien, al estar sentado junto al
Preguntón, atenuaba hasta disimularla, la diferencia de estaturas. Estaban
tomando unos mates en la casa donde vive este muchacho. Una vieja casona de la
calle España 418: un patio, enmarcado por seis habitaciones, un comedor, una
cocina, dos baños y una sala de videos. Allí transcurren las horas de este
joven junto a otros ocho muchachos, todos venidos de diferentes comarcas y
enrolados en el futuro que les ofrece el básquetbol del Sport Club Cañadense en
la Liga Nacional de Argentina. La charla sería amable y sosegada y continuaría
más tarde, entre mate y mate, en la casa, y entre café y té, en una de las
confiterías, Danubio.
El muchacho transcurre sus horas lentas en Cañada de Gómez. No le ocultó al Preguntón su interés por la radio —es un escucha insaciable, que sintoniza con una Hitachi J3 Radio Nicaragua, Radio China o La Voz de los Estados Unidos de América— y por la televisión, pues compró un aparato que, aunque utiliza él, pronto irá a sus pagos de El Colorado para sus padres, Felipe y Mercedes. "Es en ellos en quienes pienso, no en mí; en mi familia, porque si en la NBA podré cobrar mucho dinero, quiero que sea para ellos..."
Pero nuestro relato...
Proseguirá nutriéndose también de las palabras del
protagonista, aunque entretiene y hasta maravilla conocer algunas de sus
hazañas y costumbres. Por ejemplo: su habitación, tapizada con fotos de
basquetbolistas y de colores riverplatenses; sus mates —casi siempre en
solitario, pues sus compañeros de vivienda no gustan demasiado de la yerba y el
agua caliente— degustados a toda hora. Y aunque es una tentación contar que
toda su ropa es a medida y que jamás usó un traje, es bueno escucharlo cuando
narra sus horas cotidianas. 'No, no soy de ir a bailar; en realidad no me gusta
y no es fácil para un hombre de mi altura. Además, aquí en Cañada la vida es
más pacífica. Cuando vivía en La Plata la cosa era otra...", explica sin
entrar en demasiados detalles. Le gusta leer y así, por ejemplo, le detalló al
Preguntón que estaba enfrascado en "El cielo es el límite", una
novela de Wayne Dyler. Y no ocultó que a veces, con ayuda de un diccionario,
practica inglés. Y el Preguntón debió admitir que le escuchó una pronunciación
acertada y precisa. 'Es que tengo facilidad, eso es todo", le confesó el
Gigante, mientras agregó extendiendo el dedo índice derecho: 'Como tengo
facilidad para el buen recuerdo, por eso te ruego que no dejes de anotar el
nombre de mi pueblo. El Colorado, porque de allí salí y jamás lo
olvido..." Y así, entre mate y mate, fue cayendo el sol de la tarde. El
Pregutón y el Gigante callaron un rato. El Preguntón se quedó haciendo algunos
apuntes...
El gigante de este cuento...
Amante de los valses vieneses, los chamamés y hasta del
rock. Hincha de River Plate. Entusiasta de las ganas de Kareem Abdul-Jabbar, el
tiro impresionante de Larry Bird, la magia de —justamente-- Magic Johnson y el
ataque de Michael Jordan, los dioses de la NBA, ofrecería otros aspectos. Es
que aunque pesa unos 170 kilos, debería tener unos treinta menos; aunque es
capaz de trabajar con pesas de 60 kilos para dorsales, 55 para cuádriceps, 22
para bíceps y 50 kilos en remo, es también un introvertido. Difícilmente salga
de su casa salvo para entrenarse a la mañana o al atardecer, aunque es de
levantarse a las siete de la mañana. Supo del apoyo de gente generosa. Cuando
tuvo una lesión en su rodilla izquierda, en abril del año pasado, debió ir a la
ciudad Capital de esta historia. Y así, el doctor Manuel Piñeyro lo operó, Hugo
Zorzoli le brindó su casa y su restaurante, Adolfo Mogilevsky se ofreció para
hacerle la recuperación, el doctor Alberto Cormillot lo albergó un mes en su
clínica para ayudarlo a bajar de peso (efectivamente, la balanza descendió 12
kilos) y Carlos Salvaneschi lo transportó en su auto. Todos gratis, sin pedir
un centavo, pues querían ayudarlo. Todo eso motivó el héroe de nuestra
historia...
Colorín colorado...
Un martes 28 de junio, a eso de las cinco de la tarde, sonó el teléfono en el Sport Club Cañadense. Atendió Najnudel. Es hecho reciente y sabido. Era la confirmación de que, desde un lejano país, convocaban a Jorge al mágico y legendario castillo de la NBA, que guarda un tesoro: el mejor básquetbol del mundo. Como en los viejos cuentos, en donde los milagros se confunden como realidades en nuestra memoria; como en esas narraciones que escuchábamos admirados en la tibieza de nuestra cama, pendientes de la voz materna, aquí también se produjo el milagro de un tesoro hallado. Es cierto, empezará una nueva historia. Pero por ahora soñemos un poco. Imaginemos que este gigante convocado desde las tierras de los gigantes para ser uno más de ellos, para disfrutar y sufrir de la fama y la fortuna en lares lejanos e increíbles, vivirá feliz por los años de los años...
Fuente: El Gráfico. Nota realizada por CARLOS IRUSTA con fotos de JULIO GIUSTOZZI y JULIO CASTAGNELLO
Sport Club
Cañadense, San Martín de Marcos Juárez y el Club Atlético Carcarañá ya comenzaron
a trabajar de cara a la próxima Liga Federal a iniciarse el 23 de febrero.
Gabriel
Casalegno retorna a la conducción del Celeste de la Ruta 9, esta vez acompañado
en el Cuerpo Técnico de Ariel Canalli y de Juan José Arias como kinesiólogo,
continuando Esteban Osimani como PF.
Sumó en su
plantilla a Emanuel Carmona, Alexis Matos y Matías Nuñez; continúan Ismael
Amprimo, Gabriel Delbon; los U21 Lucas Salles, Juan Claros y Valentino
Palazzesi; los U19 Mateo Zelaya y Benjamín Frigerio más el retorno de su
histórico base Gino Avenali.
En Marcos
Juárez, San Martín cuenta con el mismo cuerpo técnico de la última temporada
con Marcos Boccolini al frente acompañado de Facundo Montechiari como AT y Federico
Salas como PF. En su plantel continúan Mariano Chiabrando, Diego Mancinelli, Matías
Bonavia, Ignacio Cuesta y Thiago Sanzano; los juveniles Francisco Secco y
Valentín Frías. Lautaro Cabrera, de último paso en Sport Club, es el nuevo
refuerzo. Este fin de semana jugó dos amistoso frente a Central Argentino de
Villa María con dos derrotas, 85 a 80 el viernes y 79 a 78 el domingo.
Por su
parte, Cremería se aseguró la continuidad de los cordobeses Agustín Ávalos
(base) y Tomás Lacava (alero) para la temporada venidera. Además, el equipo
continuará siendo dirigido por Federico Giulianelli, quién justamente fue el
entrenador en aquellas dos temporadas consecutivas que el Negro incursionó en
esta categoría. Por otra parte, la base del plantel continuará y tendrá el
regreso tras meses de recuperación de una dura lesión de Maximiliano “Sacho”
López.
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| Casona de la familia James, ubicada en la actual Balcarce y Pagani vereda Sur Oeste, sede la primera Comisión Comunal de Cañada de Gómez en 1885 |
El 7 de febrero de 1882 era elegido gobernador
de la provincia de Santa Fe, el sacerdote y abogado Manuel María Zavalla, quién
fuera además el cuñado del anterior mandatario provincial Simón de Iriondo.
Ambos pertenecían a una dinastía familiar muy poderosa y representaban al
Partido Autonomista Nacional. Lamentablemente por sus problemas de salud, no
pudo ejercer su cargo como correspondía, por eso durante mucho tiempo el
vicegobernador Dr. Cándido Pujato fue quién condujo los destinos de esa
gestión.
Fue el mismísimo Pujato quién en 1883 impulsó
la creación de Comisiones de Fomento y la nueva división política de la
provincia. Para eso debió convocar a una convención reformadora de la
Constitución ocurrida el 26 de junio y promulgada el 1° de mayo del citado año.
Amparado en la nueva Constitución, la
Legislatura Provincial sanciona una ley donde diseña una nueva división
política a Santa Fe, naciendo así a partir del 26 de octubre de 1883 los nuevos
departamentos de San Javier, Las Colonias, San Lorenzo, Iriondo y General
López.
En dicha normativa, la nueva jurisdicción del Departamento
Iriondo queda formada del resto del territorio que antiguamente pertenecía al
Departamento de San Gerónimo, limitado por las áreas que comprendían el
Desmochado Abajo Sud entre el río Carcarañá y el arroyo de las Tortugas.
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| Plano de la extensa Colonia de Cañada de Gómez, c. 1876. |
Al flamante Departamento Iriondo, había que
darle una localidad de cabecera. Por eso, en la misma ley de creación se
declara a la entonces Colonia Cañada de Gómez como Pueblo, denominación que
tomaría a partir del 1° de enero de 1884.
El 15 de diciembre del mismo año es nombrado el
Coronel Eugenio Oroño como Jefe Político departamental, cargo que ocuparía
también a partir del primer día de 1884. De Oroño se conocen muchas
atrocidades, un hombre rudo que a través de la violencia quería mantener el
orden. Este Coronel, familiar de quién fuera uno de los gobernadores más
progresistas de la provincia Nicasio Oroño, gozaba además de mucha
consideración en las esferas del poder santafesino. Otro dato a tener en cuenta
de nuestro primer Jefe Político fue su participación en el intento de
derrocamiento hacia Simón de Iriondo por parte de Nicasio Oroño, y donde
Eugenio fue uno de los militares del bando revolucionario. Sobre el espacio que
ocupó la Jefatura Política se sabe que primero estuvo en la casona que
construyó Pedro Reün, posteriormente se trasladó a una casa ubicada sobre las
vías férreas entre Concepción y Ovidio Lagos, una desaparecida calle de una sola
vereda.
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| Coronel Eugenio Oroño |
Oroño fue la máxima autoridad de Cañada de
Gómez e Iriondo durante 15 meses hasta que se constituyó a primera Comisión Comunal
presidida por Félix Freyer quién fuera acompañado por Enrique Hansen,
Félix Pagani, Guillermo de Altube y Enrique James.
En un Teatro Verdi colmado de simpatizantes, instituciones, ex concejales y ex intendentes, Matías Jesús Chale asumió la intendencia municipal de Cañada de Gómez.
Antes de comenzar el acto, el Escribano Juan Carlos Giordano entregó los expedientes que informan el estado actual del municipio.
Quiénes asumieron en primer término fueron los concejales Nicolas Ardusso en reemplazo de Chale y los electos Diego Díaz Patrón, Stella Maris Clérici, Franco Mazzoli y Luciano Travaglino.
La presidencia del concejo quedó en manos de Marcelo Casalegno que contó con el voto propio, de Díaz Patrón, Travaglino, Ardusso y Mazzoli. Se abstuvieron Clérici y Mozzoni. Para los cargos de vicepresidente primero y segundo, quedó en manos de Travaglino y Díaz Patrón. Con el mismo resultado en la votación.
El presidente del concejo le tomó el juramento a Chale, quién en sus palabras ante el poder legislativo como ante la sala, expresó que su gestión hará incampié en la participación plural, la honestidad y el diálogo.
Finalmente, en conmemoración del 40° aniversario del retorno de la democracia, se le brindó un homenaje a ex concejales y ex intendente de la ciudad.
Este próximo domingo 10 de diciembre, Matías
Jesús Chale se convertirá en el 32° intendente municipal de la ciudad de Cañada
de Gómez y será el retorno del radicalismo al sillón de Andino desde 1958. Un
partido que a nivel local, ha tenido tan sólo diez hombres al mando del Palacio
Municipal.
A partir del 10 de diciembre, al igual que en
1958, Chale también tendrá un gobernador radical, Maximiliano Pullaro. En 1958,
el entonces intendente Gerardo Cabezudo fue designado por el histórico Carlos
Sylvestre Begnis, el mismo que posteriormente en 1973 fue el gobernador de
Perón en Santa Fe mientras que Cabezudo fue el intendente de facto en 1976. La
gran diferencia entre aquel 1958 y este 2023, pasa por la política nacional. En
1958 gobernaba un radical desarrollista como Arturo Frondizi, mientras que el
mismo día que asume Chale, el país empezará su primera experiencia liberal en
democracia, Javier Milei.
Desde la declaratoria de ciudad hasta la actualidad
estos fueron los intendentes de la ciudad. Desde 1922 hasta el golpe del ‘ 30,
los radicales Ricardo Andino, Rosendo Casañas, Mardoqueo Contreras, Juan Feno,
Federico Viñas, Justo Peralta y Alejandro Abaca. Con el derrocamiento de
Yrigoyen, David Miles fue el primer intendente de facto en 1930.
El demócrata progresista Luis Dalledone fue
designado en 1932, y a mitad de su mandato se produjo la primera elección de intendentes
de la historia en la recordada «Guerra de los Luises» cuando derrotó al radical
Luis Bianchi. Lo sucedieron dos radicales, Bautista Borgarello en 1935 e
Isidoro Martín en 1940.
Abel Romegialli, el primero de una dinastía,
fue el comisionado municipal designado por los interventores provinciales
después del golpe del 4 de junio de 1943. Su mandato fue concluido entre 1945 y
1946 por Horacio Abregú.
El primer intendente peronista fue Raimundo
Albertengo en 1946, continuando Pablo Torres en 1948, el retorno de Abel
Romegialli en 1949 y finaliza Tomás Celso Torres en 1952, el intendente de
Ciudad Evita que fuera derrocado en 1955.
Tras el golpe a Perón, en Cañada de Gómez asume
Ricardo Cónsul Romegialli quién dejó su cargo en 1958.
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| Gerardo Cabezudo, asumiendo su cargo. A su lado Héctor Tonella, quién como presidente del Concejo estuvo a cargo del municipio hasta la designación de Cabezudo. |
Gerardo Cabezudo, de la Unión Cívica Radical
Intransigente asume el 16 de mayo de 1958 y es reemplazado después de la ruptura democrática en
1962 por un triunvirato. Este caso es el único conocido en todo el país, cuando
tres hombres de carrera del municipio condujeron los destinos del mismo hasta
1963. Estamos hablando de Juan Pettersen, Antonio Bártoli y Juan Santana.
En 1963, el Concejo Deliberante Cañadense debería
elegir entre sus miembros al presidente del cuerpo, que a su vez, se
transformaría en el intendente municipal. Esto se debió a una transición no
terminada por la vigencia de la nueva constitución santafesina redactada en
1962 y que tenemos actualmente. El elegido fue Ricardo Cónsul Romegialli.
Tras el golpe a Arturo Illia, Romegialli
continuó en su cargo el que dejó en manos de Hildo Storni en 1967.
En 1973, hombres y mujeres de Cañada de Gómez,
elijen por primera vez a un intendente municipal a través del voto. Recordemos
que cuando se votó a Dalledone, las mujeres no votaban. El triunfador de
aquella contienda fue Jorge Omar «Quique» Albertengo.
La noche más oscura de la historia argentina
comenzó el 24 de marzo de 1976, el Teniente César Morresi asume la intervención
local. Lo sucedieron Gerardo Cabezudo en octubre del mismo año y Juan Rogelio
Butassi en 1982.
Desde 1983 con el retorno definitivo de la
democracia, gobernaron Cañada de Gómez, Jorge Omar Albertengo en 1983, Enrique
Balbuena en 1987, Leopoldo Audano en 1990, Abel Oscar Romegialli desde 1990
hasta 1999, Amílcar Abate hasta 2003 y desde ese año Stella Maris Clérici.
Matías Chale, aquel joven que irrumpiera en la
política local cuando derrotó en 2009 como concejal a todo el arco político
histórico de la ciudad, incluido el mismo radicalismo. Este 10 de diciembre
tendrá su oportunidad histórica, la misma que la peleó durante 15 años.