Alfredo Montoya La Cumparsita

Alfredo Montoya Kirie

Alfredo Montoya Gloria

Alfredo Montoya El Patio de la Morocha

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1932


El gobierno de Luciano Molinas le ofrece un cargo de policía a Trujillo, que el mismo rechaza por no querer vestirse como tal.

Alfredo Montoya Adiós Nonino

Alfredo Montoya Ave Maria

Alfredo Montoya Agnus Dei

Alfredo Montoya Desde el Alma

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1930


En este capítulo la crisis económica mundial llega a la ciudad, también Trujillo nos relata como el Golpe del 30 usurpa el poder también en nuestra ciudad muy a pesar que el Historiador de la dictadura se canse de hablar del notable intendente David Miles.

Tilcara, mito, verdad y mentiras


Con la selección en Rusia y, ya en la cuenta regresiva al Mundial, futboleros y no tanto volverán a hablar de la supuesta promesa incumplida a la virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral en enero de 1986; los protagonistas de la atípica pretemporada de los futuros campeones del mundo en la Quebrada de Humahuaca reconstruyen la leyenda

Por Andrés Burgo

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1929

Llegamos al 29 y Trujillo nos describe la alegría de su primera hija.

El cine en los albores de la primavera democrática



Hace treinta y cuatro años el país se reencontraba con la libertad perdida. La industria cinematográfica intentaba recuperarse luego de un largo período de feroz represión y sistemática censura. Un recuerdo de aquella época tan eufórica como difícil

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1928


En este capítulo Trujillo nos cuenta los pormenores para llegar a casarse y además conoce a la persona que lo alentó a participar en la militancia política, estamos hablando de Ricardo Cónsul Romegialli

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1927

Maranetto y Sidler, en la esquina de Rivadavia y San Martín, c. 1927

Hoy Francisco nos relata una etapa dura de su vida, el fallecimiento de su hermano. También nos cuenta de su regreso al comercio de Maranetto y Sidler.

DON JAIME MIRALPEIX: PINTOR, ESPAÑOL Y BOHEMIO

Obra de Miralpeix del Museo Histórico, donada por la familia de Jorge Zadra.
Quizás sea la última pintura de Miralpeix, ya que su firma lleva el año 44, el de su fallecimiento



Las nuevas generaciones, a las cuáles siempre me he dirigido en este rincón de la historia cañadense, no van a creer que un hombre que solía dormir en los camarines del Teatro Verdi sea hoy uno de los artistas plásticos más cotizados de la historia local. Estamos hablando de Jaime Miralpeix quién, fuera ni más ni menos, que el maestro de dos grandes artistas de la ciudad como Carlos Aeschlimann y Adolfo Wytrykusz, éste último en una biografía escrita por mi expresó que «conocí a don Jaime Miralpeix, un tipo introvertido, no hablaba, que vivía en Necochea al 500 en una piecita y siempre dejaba la puerta abierta, entonces yo aprovechaba y lo espiaba, de paso le dejaba monedas. Era muy bohemio… Un día me vió y le dije: Maestro porque no me enseña a pintar…  Primero no quiso hasta que lo terminé convenciendo, siempre me decía que no tenía nada para la olla, entonces yo le daba unas propinas…  Recuerdo que pintaba sobre cartones que le daban en el Barato Argentino… La gente pasaba y le pagaba poca guita por cada obra… Eso sí, guardo con el mayor de mis amores, su paleta de pintura.»[1] Cabe recordar que Adolfo tiene en su poder la paleta en la que su maestro mezclaba sus colores antes de llegar a la maravilla de sus obras y el mismo me manifestó que su entrañable amigo «Carlitos Aeschlimann guardó durante mucho tiempo una tela que Miralpeix pintó a la familia de Florencio Parravicini, aquel recordable actor argentino.»[2]

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1926

La recordada tienda La Nueva de Crecencio Cejas y Clodovaldo Monsalve en la década de 1920,
 estaba ubicada en la céntrica esquina de Lavalle y Moreno


En este año Trujillo como conoció a su novia, sus cambios en el trabajo, los automóviles y la vida de lo jóvenes de aquellos locos años veinte.

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1924.

El presidente Alvear y a su derecha el ministro Justo, futuro presidente en la Década Infame 1932-1938

Francisco Trujillo y sus años en el Servicio Militar en Campo de Mayo, cuando Alvear era presidente y Agustín Justo el Ministro de Guerra y jefe del ejército. En el texto relata que "En aquel partido jugó de árbitro el actual presidente del país, entonces teniente primero"; aunque no lo nombra suponemos que debe hablar de Pedro Eugenio Aramburu, presidente de facto y dictador de turno en el momento de publicación del libro en 1956.

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1923

Casa Esaya, c.1923


Otro año más en la vida de Trujillo y la entonces Cañada, acá descubrimos como los cañadenses marchaban con antorchas hacia la Usina de la ciudad por la falta de luz en el pueblo. Tarea pendiente será descubrir donde se encontraba esa usina...

LA HISTORIA DE LOS INTENDENTES... SEGUNDA INTENDENCIA DE QUIQUE ALBERTENGO

Jorge Omar Albertengo, Leopoldo Audano y vecinos, inaugurando el Barrio Fonavi, 1985

Cómo bien expresé en el capítulo anterior, en 1981 se inició a través de la Multipartidaria una serie de conversaciones entre la mayoría de los partidos políticos tradicionales del país en busca de la recuperación de la Democracia. Es preciso recordar a aquellos hombres que se reunían en nuestra ciudad en el sótano de la farmacia de García, en hoteles y lugares ocultos, dirigentes de la talla de Jorge Omar Albertengo, Roberto Garín, “Cacho” García, Daud Mamet, Carlitos Fernández, Armando Álvarez, Juana Ledesma, entre otros.

Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1922



Llegamos a 1922, y Trujillo describe las fiestas populares de antaña y remarca la lucha de Feruccio Ardigó en lo que ellos consideraban una injusta e ilegal declaración de ciudad de Cañada de Gómez.