Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1932
El gobierno de Luciano Molinas le ofrece un cargo de policía a Trujillo, que el mismo rechaza por no querer vestirse como tal.
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1930
En este capítulo la crisis económica mundial llega a la ciudad, también Trujillo nos relata como el Golpe del 30 usurpa el poder también en nuestra ciudad muy a pesar que el Historiador de la dictadura se canse de hablar del notable intendente David Miles.
Tilcara, mito, verdad y mentiras
Con la selección en Rusia y, ya en la cuenta regresiva al
Mundial, futboleros y no tanto volverán a hablar de la supuesta promesa
incumplida a la virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral en enero de 1986;
los protagonistas de la atípica pretemporada de los futuros campeones del mundo
en la Quebrada
de Humahuaca reconstruyen la leyenda
Por Andrés Burgo
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1929
Llegamos al 29 y Trujillo nos describe la alegría de su primera hija.
El cine en los albores de la primavera democrática
Hace treinta y cuatro años el país se reencontraba con la
libertad perdida. La industria cinematográfica intentaba recuperarse luego de
un largo período de feroz represión y sistemática censura. Un recuerdo de
aquella época tan eufórica como difícil
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1928
En este capítulo Trujillo nos cuenta los pormenores para llegar a casarse y además conoce a la persona que lo alentó a participar en la militancia política, estamos hablando de Ricardo Cónsul Romegialli
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1927
DON JAIME MIRALPEIX: PINTOR, ESPAÑOL Y BOHEMIO
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| Obra de Miralpeix del Museo Histórico, donada por la familia de Jorge Zadra. Quizás sea la última pintura de Miralpeix, ya que su firma lleva el año 44, el de su fallecimiento |
Las nuevas generaciones, a las cuáles siempre
me he dirigido en este rincón de la historia cañadense, no van a creer que un
hombre que solía dormir en los camarines del Teatro Verdi sea hoy uno de los
artistas plásticos más cotizados de la historia local. Estamos hablando de
Jaime Miralpeix quién, fuera ni más ni menos, que el maestro de dos grandes
artistas de la ciudad como Carlos Aeschlimann y Adolfo Wytrykusz, éste último
en una biografía escrita por mi expresó que «conocí a don Jaime Miralpeix, un
tipo introvertido, no hablaba, que vivía en Necochea al 500 en una piecita y
siempre dejaba la puerta abierta, entonces yo aprovechaba y lo espiaba, de paso
le dejaba monedas. Era muy bohemio… Un día me vió y le dije: Maestro porque no
me enseña a pintar… Primero no quiso
hasta que lo terminé convenciendo, siempre me decía que no tenía nada para la
olla, entonces yo le daba unas propinas…
Recuerdo que pintaba sobre cartones que le daban en el Barato Argentino…
La gente pasaba y le pagaba poca guita por cada obra… Eso sí, guardo con el
mayor de mis amores, su paleta de pintura.»[1] Cabe
recordar que Adolfo tiene en su poder la paleta en la que su maestro mezclaba
sus colores antes de llegar a la maravilla de sus obras y el mismo me manifestó
que su entrañable amigo «Carlitos Aeschlimann guardó durante mucho tiempo una
tela que Miralpeix pintó a la familia de Florencio Parravicini, aquel
recordable actor argentino.»[2]
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1926
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1925
Comienza el año 1925, Trujillo regresa de la Colimba, en Cañada se inaugura el Teatro Verdi y comienza su relación con el Sport Club Cañadense.
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1924.
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| El presidente Alvear y a su derecha el ministro Justo, futuro presidente en la Década Infame 1932-1938 |
Francisco Trujillo y sus años en el Servicio Militar en Campo de Mayo, cuando Alvear era presidente y Agustín Justo el Ministro de Guerra y jefe del ejército. En el texto relata que "En aquel partido jugó de árbitro el actual presidente del país, entonces teniente primero"; aunque no lo nombra suponemos que debe hablar de Pedro Eugenio Aramburu, presidente de facto y dictador de turno en el momento de publicación del libro en 1956.
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1923
LA HISTORIA DE LOS INTENDENTES... SEGUNDA INTENDENCIA DE QUIQUE ALBERTENGO
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| Jorge Omar Albertengo, Leopoldo Audano y vecinos, inaugurando el Barrio Fonavi, 1985 |
Cómo bien
expresé en el capítulo anterior, en 1981 se inició a través de la Multipartidaria
una serie de conversaciones entre la mayoría de los partidos políticos
tradicionales del país en busca de la recuperación de la Democracia. Es
preciso recordar a aquellos hombres que se reunían en nuestra ciudad en el
sótano de la farmacia de García, en hoteles y lugares ocultos, dirigentes de la
talla de Jorge Omar Albertengo, Roberto Garín, “Cacho” García, Daud Mamet,
Carlitos Fernández, Armando Álvarez, Juana Ledesma, entre otros.
Francisco Trujillo: Cañada, en su pasado y mis cosas. Año 1922
Llegamos a 1922, y Trujillo describe las fiestas populares de antaña y remarca la lucha de Feruccio Ardigó en lo que ellos consideraban una injusta e ilegal declaración de ciudad de Cañada de Gómez.
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