Cañada tenía ese frío húmedo que lo
caracterizó siempre, sobre todo en agosto cuando allá a los lejos viene
asomando el polen de la primavera. Era 1920 y el almanaque indicaba que era un
miércoles 4 y el nuevo niño se llamaba Rogelio Saturnino Araya. Seguramente la
vivienda de Lavalle y Ayacucho debió estado cubierta de familiares y amigos.
FEDERICO URFER, AQUEL SUIZO INVENTOR QUE VIVIÓ EN LA CAÑADA
Muchos cañadenses deben desconocer que en nuestra
ciudad vivió, trabajó y dejó plasmado sus sueños un hombre oriundo de las
tierras helvéticas llamado Federico Urfer.
30 años del triunfo de Balbuena como Intendente Municipal
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| Balbuena, Audano y Albertengo, tres intendentes de la ciudad, el 10 de diciembre de 1987 |
Las elecciones de 1987 tenían ese
color que le daba la antigua Constitución de 1853. Eran las segundas
legislativas a las cuáles se exponía el gobierno de Alfonsín, recordemos que el
mandato presidencial era de seis años, y por otro lado se renovaban la
totalidad de los gobernadores del país con excepción de Tierra del Fuego que
era Territorio Nacional lo que significaba que el presidente tenía potestad de
elegir a su gobernante y Buenos Aires era sólo la Capital Federal y su intendente
también era designado por el primer mandatario.
ARCHIVOS DEL MUSEO HISTÓRICO MUNICIPAL... QUIEN REALIZA UN VIAJE TIENE ALGO PARA NARRAR POR MARGARITA HANSEN DE SCHNACK
| MARGARITA HANSEN DE SCHNACK |
Este
lunes 4 de setiembre se conmemora el Día del Inmigrante y hoy compartimos con
ustedes una de las primeras crónicas que
se tenga de nuestra ciudad escrita por su propia protagonista, la recordada
Margarita Hansen de Schnack. Este trabajo fue traducido del alemán por Regina
S. de Von Asperen. Sea este testimonio un homenaje a todos aquellos hombres y
mujeres que cruzaron el alto mar en busca de un porvenir y que hicieron grande
a la ciudad.
PABLO
DI TOMASO
COORDINADOR
DE MUSEOS Y PATRIMONIOS
MUNICIPALIDAD
DE CAÑADA DE GÓMEZ
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Vigésima cuarta parte
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| Jorge Vildoza |
JORGE
VILDOZA, CAÑADENSE POR ADOPCIÓN Y ASESINO POR ELECCIÓN
Antes
de continuar con otros testimonios que enriquecerán esta inédita investigación
realizada por primera vez en Cañada de Gómez desde 1983 cuando retornó la
democracia, es preciso relatar algunos casos relacionados con la dictadura
cívico-militar y nuestra ciudad que fueron sucedieron, o conociéndose a través
de estos últimos tiempos.
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Vigésima tercera parte
| Talio y el Trucha... |
La militancia de Armando en su
ciudad natal no fue tan destacada como sí la que realizó en Rosario y en el
cordón industrial de esa metrópoli. Se lo recuerda muy activamente en la toma
del Colegio Nacional, ocurrida entre septiembre y octubre del ´58, en la famosa
Laica
o Libre cuando promediaba su segundo período en el nivel medio. El
recordado Daud Turco Mamet siempre
recordaba aquellas jornadas, donde fue uno de los oradores en la multitudinaria
movilización realizada en la Plaza San
Martín. Cabe agregar que la mayoría de los alumnos que adherían a la laicidad
de la enseñanza tomaron sus escuelas cuyos edificios eran custodiados por los
mismos en turnos rotativos donde no dejaban ingresar a los docentes y las
asambleas se realizaban en el ahora desaparecido solar Salone XX Setiembre
ubicado por calle Rivadavia al 900 enfrente del hoy Sanatorio Regional. En
otros de los conflictos que marcaron fuertemente la sociedad cañadenses y donde
Armando Giordano también participó fue en la Pueblada del ´69 en
defensa del Padre Amiratti donde Trucha, haciendo un piquete frente al Club
América junto a otros compañero, no dejaron avanzar a la caballería de Rosario
que estaba dispersando a la gente que se movilizaban en defensa del párroco.
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Vigésima segunda nota
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| Armando Giordano, el cuarto desde la izquierda, junto a sus compañeros de la Secundaria en el Nacional |
ARMANDO, EL
TRUCHA O GARCÍA... DEJAR LA VIDA POR EL
OTRO
La tapa del
Clarín del 12 de enero de 1977, el boletín oficial de la dictadura
cívico-militar anunciaba que el ministro de economía José Martínez de Hoz
aplicaría a mitad de ese año un blanqueo de capitales que permitía regularizar
a aquellos eventuales incumplimientos cometidos desde 1974. En Francia era
liberador el palestino Abu Daoud planificador y cerebro de la masacre de Munich
durante los Juegos Olímpicos de 1972. Y Gerald Ford dirigía por última vez un
discurso como presidente de Estados Unidos ante el Congreso. Entre el final de
esa jornada y la madrugada del día siguiente, en el barrio porteño de la Recoleta era secuestrado
el cañadense Armando Luis Giordano, más conocido como el Trucha, una de las
víctimas de la dictadura cívico-militar más reconocida fuera de la ciudad y uno
de los personajes más pintorescos, solidario y humanos de aquella maravillosa
juventud que brilló en la
Cañada de los sesenta y que comenzaron a animarse a cambiar
el mundo.
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Vigésima primera nota
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| José Pascual Polla y Juan Carlos Vadora |
Retomando la historia del Partido
Comunista en la ciudad, sobre todo la etapa contemporánea desde mediados del
Siglo XX en adelante podemos recordar la histórica elección de 1959 consiguiendo
en Cañada de Gómez 984 votos, recordando que un año antes el PC apenas había
superado los 200 votos. En la Provincia de Santa Fe se ubicaron en el tercer
lugar con 24.565 votos. Cabe agregar que los votos en blancos fueron
importantes ya que en Cañada hubo 2.421, o sea, 600 más que el ganador que
obtuvo 1.945 mientras que en la provincia también el voto en blanco superó al
primero de los partidos, obteniendo 52.478 contra 46.857 del UCRP. Un mes
después de esas elecciones ocurridas en julio de 1959 el presidente Frondizi
proscribe el Partido Comunista y el 14 de marzo del año siguiente pone en
marcha el Plan Conintes. En las elecciones del sesenta el PC apoya el voto en
blanco como dijimos anteriormente y vuelve a participar, en 1961, en la alianza
denominada Partido del Trabajo y del Progreso, PTP, conformada por los
disidentes de la UCRI encabezados por Lisandro Viale, también disidentes
socialistas, peronistas de izquierda y los Latorristas donde en Cañada de Gómez
sus candidatos sacan 1030 votos en las elecciones de marz y realizando una
enorme elección en Rosario siendo la segunda fuerza y obteniendo cinco bancas.
Ese mismo año apoyan la fórmula Alejandro Gómez-José Pucci en las elecciones
provinciales del mes de diciembre cuando se le devuelve a los peronistas el
derecho a postularse y participar como Partido Laborista, siendo posteriormente
anuladas en 1962. Ya en 1963, José María Guido proscribe al PTP de participar
en las elecciones nacionales por ser la herramienta electoral del Comunismo en
Argentina. Finalmente antes de llegar a 1976, tres años antes el PC seguía
ilegalizado entonces sus dirigentes y afiliados participaron de la Alianza
Popular Revolucionaria llevando a Oscar Allende y Horacio Sueldo como
presidente y vice. En la provincia de Santa Fe apoyaron a la lista del
peronismo ortodoxo que llevaba al Capitán Campos como gobernador y a Juan
Catafesta como Intendente Municipal.
Así llegamos a 1976, año del golpe y
de las persecuciones y detenciones a miles de militantes de izquierdas entre
ellos a un histórico líder comunista como José Pascual Polla. Sobre su
detención su nieta Rosana Polla recuerda que
«El
día que lo detuvieron a mi abuelo fue un 8 de diciembre de 1976, él vivía con
una hermana viejita, y ella llorando llamó de la casa de un vecino porque no
tenían teléfono, avisando que había allanado; ella insultaba y discutía inclusive
con los policías, pero allanaron el domicilio y se lo llevaron. En realidad, en
mi familia, era bastante común que a mi abuelo lo llevaran detenido, inclusive,
en otras épocas, él era trabajador ferroviario, maquinista, y siempre mantuvo
una ideología política, la mantuvo, luchó por ella, siempre desde el
pensamiento, no desde la acción. Cuando mi papá lo fue a buscar, se encontró con la sorpresa de que de Cañada
de Gómez lo habían trasladado, teóricamente, porque no daban demasiada
información en esa época, a Rosario. A nivel familiar se creó una situación muy
angustiante, mi papá tenía su hermano en Santa Fe, en realidad durante el
Gobierno de Facto toda la familia fue perseguida; a mi papá el 24 de diciembre
recibe su telegrama de despido del ferrocarril, donde también era maquinista»
Polla y Vadora estuvieron secuestrados
en un espacio inhabitable, estamos hablando de los sótanos de calle Dorrego,
donde se encontraron con muchos camaradas, de otras épocas, que
estaban todos detenidos en el mismo lugar. En ese reducido sitio Juan Carlos
Vadora fue una pieza fundamental en la supervivencia de José, en ese lugar que
se inundaba donde lo tenían que subir por unas escalinatas para que no se moje
y se enferme Juan con la ayuda de otros detenidos contuvieron a don Polla, que
a su vez, tenía colgado un aparato de audífono que de un golpe se lo rompieron
y no dudaron en picanearlo a pesar de su estado de salud donde a los hasta ese punto llegaron con una persona
anciana y con discapacidad. «En realidad más que mi abuelo, les interesaba la
gente que visitaban la casa de mi
abuelo, y él siempre contestaba lo mismo mi casa está abierta a quien
quiera entrar y discutir de política, porque en ese momento había
juventud que estaba cercana al Partido Comunista» manifestó Rosana.
La detención de Vadora ocurrió un
mediodía caluroso de las primeras jornadas de diciembre, Blanco y Pocchettino
dos agentes activos de los servicios que actuaron en las detenciones y torturas
en Cañada de Gómez llegan a la Panadería Tomasito que pertenecía a mi padre
Elmo Di Tomaso y era atendida en ese tiempo por mi madre Ana Vadora, hermana
mayor de Juan Carlos. Vestido de civiles, como acostumbran a actuar,
preguntaron si Juan estaba en ese lugar. Ana le responde que su hermano se encontraba
en la casa de Carmela su mamá, ubicada en Alvear al 400. En ese momento que
Blanco y Pocchetino salen del negocio, ingresa mi papá que venía del trabajo y
automáticamente le dice a su esposa que debían dirigirse hacia la casa de su
suegra ya que los dos individuos eran muy conocidos en la ciudad por su tarea
de chupar gente. Al llegar a la casa de Carmela, Blanco ya estaba maltratando a
mi abuela para sacarle información mientras que Pocchettino agredía físicamente
a Juan en un baño afuera, en el patio de la casa y de allí se lo lleva detenido
a la comisaría local. Juan recuerda sobre ese momento que
«Me
llevaron a la Unidad Regional X, me golpearon, decían que estaba detenido por
averiguación de actividad, y después de torturarme psicológicamente y golpearme
un par de días, me llevan a Rosario. También por sorpresa, en ese momento lo
llevan detenido al Sr. Polla, que era una persona mayor, que era el jefe,
presidente del Partido Comunista de Cañada de Gómez. Nos dejan en Rosario varios días en la unidad
policial de allí, nos golpeaban, nos torturaban, con los ojos vendados, fueron
días terribles los momentos que vivimos. Hasta que luego de días, no recuerdo
cuantos, nos llevaron al sótano y ahí digamos que estábamos un poco mejor
porque nos sacaron la venda de los ojos. Recuerdo haber estado con gente de la
Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución, mucha gente joven, mujeres. Al
tiempo nos llevaron a Polla y a mí, era tremendo el temor, porque no se sabía
si era para torturarte o darte la libertad. Yo puedo decir que estoy vivo
gracias a don Polla. Cuando me dan la libertad, me dicen llévate a este
viejo antes de que se nos muera acá adentro. Nos dieron la libertad y
salimos a la calle sin dinero y sin nada.»
Al quedar ambos en libertad, con la
poca ropa que tenían, José Polla recordaba que una hermana suya vivía en el
barrio Ludueña. Frenaron un taxi, subieron sin saber si encontrarían a ella en
esa hora en su casa y poder contar con el dinero necesario para pagar el
traslado. De allí toman un tren hacia Cañada de Gómez y regresan finalmente a
su ciudad. Juan Carlos recorrió las seis cuadras que separa la Estación de la
Panadería de su cuñado y pudo al fin llegar a los brazos de su hermana que en
llantos recibió la llegada con vida su hermano menor. Los Vadora fueron una
familia muy marcada por las persecuciones políticas y el exilio de cuestiones
relacionadas al tema. El abuelo de Juan, llamado José fue activo dirigente
radical de la provincia de Córdoba que lideraba un grupo afín a Amadeo Sabatini
en la zona comprendida por las localidades de Las Varas, Las Varillas y
Arroyito, donde son recordadas aún sus historias de batirse a duelo contra los
conservadores que defendían a la oligarquía de la Década Infame. Su hijo,
también llamado José, tuvo una militancia menor pero si activa, se afincó en la
localidad de San Jorge donde tuvo a sus primeros tres hijos pero por su
resistencia al peronismo, en una situación económica bastante débil, decide
venirse con su mujer a trabajar en los campos de la familia Dovetta en Cañada
de Gómez. Acá tampoco dejó el radicalismo, fue un seguidor de Pagani, amigo del
Dr. Meyer Motta quién le pudo conseguir un puesto como domador de caballos en
la policía pero un repentina ACV lo dejó sin vida, con apenas 41 años y un
bebé, además de los tres hijos mayores, de 15 meses llamado Juan Carlos. Por
eso, a su madre, no la sorprendió que una vez más parte de su familia sufriera
las consecuencias del odio en la política, pero nunca tomó dimensión que lo que
estaba ocurriendo era la crónica más negra de la vida argentina.
Volviendo a José Polla, una vez que
llegó a su hogar decidió escribirle al dictador Jorge Rafael Videla, donde en
la misma expresa que siendo
«…afiliado
al Partido Comunista Argentino desde el año 1937, obrero jubilado del riel
desde 1952, ex dirigente sindical de la entidad gremial La Fraternidad,
seccional Cañada de Gómez, de 250 afiliados, habiendo ocupado en la misma todos
los cargos en su dirección, actualmente tesorero ad honorem de la Cooperativa
de Pan, se dirige a Ud. como máxima autoridad del gobierno argentino,
cumpliendo el patriótico propósito de dar a conocer una arbitrariedad que
empaña vuestra gestión de gobernante… el día 8 del mes ppdo., un grupo de
cuatro policías vestidos de civil, siendo las 16 horas, procedieron al
allanamiento de mi domicilio, con el propósito de encontrar, según ellos,
materiales subversivos, siendo mi respuesta clara y concreta los
materiales del Partido Comunista Argentino no son subversivos, sino persuasivos,
tras lo cual me llevaron detenido con el secuestro de materiales editados antes
del 24 de marzo. Al día siguiente de este hecho, fui trasladado a la jefatura
de policía de Rosario, donde permanecí alojado en un sótano junto a otros
cuarenta y cuatro presos políticos, hasta el día 17 en que recobré la libertad.
No se tuvo en cuenta mis 75 años, ni mi estado físico, ya que padezco de una
parcial ceguera e impedimentos auditivos, dolencias éstas que impiden mi normal
desenvolvimiento.
»En
mi condición de comunista, conociendo la gloriosa trayectoria de nuestro
querido Ejército Argentino, inspirado en los más sagrados principios
sanmartinianos, de un contenido puramente liberador, nunca opresor, es que
considero que se deben poner en libertad a todos los presos sin causa ni
proceso y buscar además una salida democrática con la participación del pueblo
y las Fuerzas Armadas, con un programa representativo, elaborado en conjunto.»[1]
Finalizando este capítulo, es preciso
remarcar las palabras de Juan Carlos Vadora cuando expresa lo duro que fue
volver a tener una vida normal…
«Y
así me volví a insertar en la sociedad con mucho miedo, y hasta el día de
hoy queda todo ese miedo arraigado. Mi
reflexión hoy a más de cuarenta años de lo sucedido es que todavía el
monstruo sigue vivo. Es lamentable como aún hoy habiendo transcurrido
tantos años todavía hay gente que dice ojalá volvieran los militares,
como si aquí no hubiera pasado nada, es terrible tener que seguir así; porque
lamentablemente muchos dirigentes no respetan nuestras instituciones. Pero
tengo la esperanza que las nuevas generaciones se comprometan con su Patria,
con el bienestar de todos, y que todos podamos cumplir con el Preámbulo de la
Constitución Nacional.»
Don Polla y Vadora, dos personas que
fueron secuestradas, torturadas y vapuleadas por los dictadores por el sólo
hecho de ser Comunistas...
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 19
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 18
CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE ÁNGEL FEDERICO ROBLEDO
El 18 de julio de 1917 nacía en la localidad de Bustinza el dirigente justicialista Ángel Federico Robledo. Se recibió de abogado en la Universidad Nacional del Litoral.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 17
CAPITULO VII:
La vivienda humana.
Edificación
pública.
La edificación
escolar.
Espacios libres.
LA
VIVIENDA HUMANA
Como ha venido
ocurriendo en todas las ciudades argentinas nacidas casi, por generación espontánea, la nuestra ha seguido una
característica evolución en lo que a vivienda humana se refiere.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 16
UN
PROBLEMA HIGIÉNICO
El
Arroyo Cañada de Gómez
La ciudad en su parte
sud es atravesada de oeste a este por el arroyo Cañada de Gómez. Este tiene su
origen al sudoeste de la ciudad en su zona rural, en un bajío denominado loma
Azul, originándose por la acumulación de precipitaciones pluviales. Se dirige
hacia el este, atraviesa toda la ciudad, para dirigirse luego hacia el noroeste
y desembocar en el rio Carcarañá.
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Décimo Novena parte
| Roberto Besso |
LOS JÓVENES
EN LA MIRA DE LOS
SERVICIOS
No
cabe ninguna duda, cómo dijimos en el capítulo anterior, que amparados bajo el
secreto de los Servicios, o bien, en su alma de botón, muchos cañadenses
colaboraron con el accionar de la dictadura en la detención de la mayoría de
todos. Comunicadores de prensa, ex agentes del viejo Distrito Militar 35, algunos
miembros y colaboradores del gabinete municipal, profesores, empresarios y
agentes de la policía; todos en mayor o menor medida aportaron un granito de
arena en la persecución que se inició con muchos dirigentes juveniles. Los
servicios fueron tomando nota de lo sucedido en la ciudad desde la década del
sesenta en adelante, por eso estuvieron marcados con la famosa cruz roja
cañadenses que participaron en la huelga ferroviaria del ´61, la pueblada de
Amiratti del ´69, las diferentes huelgas gremiales ocurridas entrada los años
setenta, la toma de la Escuela
de Comercio en el ´74, los integrantes de los Centros de Estudiantes que
manifestaban su adhesión a la Juventud
Peronista , al Partido Comunista o cualquiera de las
diferentes líneas del Socialismo.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 15
ALUMBRADO
PUBLICO
La primer referencia que
encontramos referente a este tan importante factor de progreso y de higiene
publica, se remonta al año 1886, en que siendo Presidente de la Comisión de
Progreso local (Instituciones creadas por Decreto del 10 de marzo de 1885, de acuerdo
a la Ley del 8 de octubre de 1883), el señor Santiago Ríos, el día 17 de mayo
se resuelve crear el primer alumbrado público, consistente en 150 faroles a
kerosene, los que son prendidos por primera vez el 1º de septiembre del citado
año.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 14
INHUMACIÓN DE CADÁVERES
El cementerio local se
encuentra ubicado en el límite sudoeste de la ciudad, a bastante distancia del
centro de la misma. Este hecho, que se repite, y aun con mayor intensidad, en
casi todas las poblaciones es debido a que en los lejanos tiempos en que fueron
habilitados existía, en médicos y profanos, el temor del contagio por acción de
los cadáveres y por ello se trataba de ubicar los cementerios a la mayor
distancia posible.
El de nuestra ciudad está
ubicado en un terreno de 30.240 metros cuadrados de superficie; su mayor
extensión es de norte a sur con 252 metros, mientras que de este a oeste sus
dimensiones son de 120 metros. Este terreno fue donado a la comuna, casi al
iniciar se la formación del pueblo, por uno de los primeros vecinos.
Cabe decir que, desde el punto
de vista higiénico, está bien ubicado ya que ha sido instalado en un terreno
alto donde la primera napa está a buena profundidad y la constitución geológica
del suelo es apropiada.
Ha sido defendido de los
vientos por nutridas plantaciones de árboles y su aspecto, desde el punto de
vista estético, es de una simetría y seriedad realmente ponderables.
El sistema preferido de
inhumaciones es en la tierra, donde como podrá apreciarse en las fotografías
que van a continuación se ha seguido un criterio de uniformidad y alineación
que, nos parece es muy adecuado. También existen varias secciones de nichos y
un buen número de panteones de diversas categorías. Anexo hay un pequeño local
de sirve de morgue.
El número de inhumaciones, en
los últimos diez años, es de aproximadamente ciento cincuenta por año.
CAPITULO
VI:
Limpieza
de la ciudad.
Alumbrado público.
Molestias sanitarias:
olores, polvos, suciedad general, vaciaderos, moscas, mosquito, otros insectos,
establos, pocilgas, ruidos innecesarios.
El problema higiénico de
la presencia de roedores.
Un problema higiénico:
el arroyo Cañada de Gómez
LIMPIEZA
DE LA CIUDAD
Se ha caracterizado siempre la
ciudad de Cañada de Gómez por el cuidado que se ha tenido por su limpieza,
circunstancia que se ha hecho mucho más llamativa a partir del año 1941 en que
se procedió a la pavimentación de buena parte de su planta urbana. El que llega
por primera vez a ella se sorprende de inmediato por no ver papeles ni
desperdicios en las calzadas, siendo también muy característico el prolijo celo
que se tiene por sus plazas, muy especialmente la General San Martin que se
destaca por el buen gusto de su trazado y el estado de su mantenimiento.
Esta limpieza se ve muy
favorecida por el fuerte declive hacia el sud que, a la menos precipitación
pluvial, lava la ciudad arrastrando todo el material hacia el arroyo.
Antes de la pavimentación se
hacia la limpieza a mano con escobillones, a cargo de un pequeño equipo que en
1902 constaba de un capataz y
cuatro peones, cobrando estos últimos un
sueldo mensual que oscilaba entre 35 y 40 pesos.
Es curioso el hecho de que en
septiembre de 1902 figura en los libros municipales, la siguiente partida: “A
pesos por arreglo de calles $23.26”.
En el año 1915, se agrega para
la limpieza un equipo de cuatro regadores con una asignación de $50.- cada uno.
A partir de 1941, ya con
pavimentos, se incrementa el interés por el barrido, limpieza y arreglo de
calles, aumentando notablemente el rubro correspondiente del presupuesto.
En la actualidad el servicio se
cumple con un equipo compuesto de 336 personas así distribuidas: 1 encargado
conservación de calles, 1 capataz de peones, 1 peón conservación de pavimentos,
5 regadores, 1 conductor barredora, 4
basureros, 4 ayudantes de basureros, 15 barredores.-
La limpieza se hace con una
barredora automóvil recientemente adquirida y, además a mano con (…)
La recolección de los residuos
de la calzada, con carros pequeños de dos ruedas. El riego por medio de cuatro
tanques regadores automóviles.
Cabe agregar que la
Municipalidad, en su maestranza, tiene una fábrica muy bien instalada, donde se
elaboran escobillones, escobas y todos los demás utensilios requeridos para la
limpieza como asimismo los artículos de talabartería para los medios de
locomoción.
Hay, además, algún personal,
afectado exclusivamente al cuidado y conservación de las calles no
pavimentadas, cuyos jornales representan un monto anual de $ 100,000.
Parece de algún interés ver
cómo ha evolucionado el presupuesto municipal en lo que a limpieza, riesgo y
conservación de calles se refiere. En el año 1902 todas estas tareas insumían
anualmente la suma de $ 2.933.30. En 1905 se eleva a $4.650; en 1908 a $6.900 y
en 1915, al agregarse el servicio de riego a $ 9.300.
El último año en pavimento se
gastaron $ 27.840 y el primero con este beneficio (1942) se elevó a $ 37.920. el presupuesto de
1952 fue de $ 286.846, solamente en este rubro y el del año actual 1953, de $
325.240.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 13
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Décima Octava
![]() |
| Abel Kauffeler, histórico dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza |
TRABAJADORES PRESOS
Otro de los graves hechos ocurridos
en la ciudad de Cañada de Gómez durante la última dictadura militar fue la
detención de tres obreros metalúrgicos de La Helvética. Ellos
fueron Mamut Adbala, Aníbal Córdoba y Pedro Bergamaschi. El primero fue uno de
los líderes de la huelga realizada entre el 13 y 14 de septiembre de 1976 y los
otros restantes obreros y compañeros de la misma empresa. ¿Pero que fue lo
grave que reclamaron los obreros metalúrgicos para que fueran apresados treinta
días después de la huelga? El reclamo que llevó adelante la Comisión Interna
que integraban además de Abdala, Juan
Carlos Tortolicci, Eladio Córdoba, Daniel Fumi y Carlos Botazzi fue la
implementación del Laudo 29 del año 1975 en la empresa.
Historia Sanitaria de la Ciudad de Cañada de Gómez escrita por el Dr. Gerónimo Carlos Etchart. Parte 12
EL FENOMENO DE MILLS Y
REINCKE
Como consecuencia del
aprovisionamiento de agua potable a la ciudad de Laurence (Estados Unidos), en 1893, Miram F. Mills de
Departamento de Higiene de aquel país, señalo un marcado decrecimiento del
índice de mortalidad de aquella ciudad, es decir, algo más que el determinado
por la desaparición de la mortalidad debida a infecciones de origen hídrico. El
mismo año, J. J. Reincke, tuvo ocasión de observar el mismo fenómeno en la
ciudad de Hamburgo, con la filtración de las aguas del río Elba. A este hecho de un aumento del
estado sanitario por la implantación de obras
de ingeniería sanitaria, superior al grupo de causas a que iban
dirigidas se le denomina el fenómeno de Mills y Reincke . Se completa con la
afirmación de Hazen, quien dijo que “cuando una muerte por fiebre tifoidea es
salvada por el abasto higiénico de agua, se salvan, además, dos o tres vidas
por otras causas; a este enunciado se lo conoce con el nombre de teorema de
Hazen.
EL NUNCA MÁS CAÑADENSE... ACÁ TAMBIÉN PASÓ... Décimo séptima nota
DECIME QUE SOS ZURDITO…
Así recuerda Omar Pravisani las
palabras del capitán O´Coffer cuando lo
interceptó en la antigua terminal de ómnibus de Cañada de Gómez ubicada en la
esquina Bv. Balcarce y España. Omar es hijo de Pedro Pravisani y Petrona
Peralta, su niñez la frecuentó en el barrio Soto ya que su padre fue el
recordado portero de la entonces flamante Escuela Lisandro de la Torre. Gracias a un
archivo del Museo Histórico Municipal, que Omar dejará como testimonio en la
historia de esta institución educativa podemos ver como fue aquellos primeros
años de su vida…
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